Todo comenzó cuando Dalbón, quien representa a la familia del menor, le pidió al juez la comparecencia de Juan Carlos Díaz, acusado de haber pasado por arriba con un carrito de golf a un menor que quedó gravemente herido, en un barrio privado de Pilar.
El pedido de Dalbón era que el acusado estuviera presente en el juicio oral y público.
Tras un cruce de palabras entre el abogado y el juez correccional de San Isidro Fernando Ochoa, éste ordenó la detención de Dalbón.
Dalbón le preguntó al juez si había trabajado durante la dictadura, y Ochoa -según afirmaron el abogado y un testigo- le dijo que sí y que iba a "aplicar capucha".
Por ese cruce verbal, Dalbón fue trasladado en carácter de detenido a la Alcaidía de la calle Moreno 623, en San Isidro, mientras que el juicio quedó suspendido.