![]() |
“La gente necesita la música, curarse con algo feliz, que se eleve por encima de la miseria humana. La música es eso, ese es el anhelo de la poesía y la lírica. La letra de una canción, ¡tiene que ser hermosa! Decir algo que llegue al alma de la gente, que llegue a su corazón y le saque la mierda de dentro. Ese es mi intento”.
Luis Alberto Spinetta.
Los que ya envejecimos, crecimos con él. Muchos de nosotros le debemos, por ejemplo, la mirada. Luis Alberto Spinetta nos cambió el color de los ojos, la hondura del nervio y el destino absoluto de nuestros afanes. Muchos de nosotros hubiésemos hecho bastante menos de lo que hicimos de no habernos dejado invadir por la lírica del maestro.
El Flaco, ni más ni menos, nos enseñó a vivir, nos marcó, de noche, un rumbo en el agua y el sentido de la intimidad y la forma en que nace, crece, se reproduce y muere la belleza.
![]() |
Todo empezó demasiado pronto para nosotros, los que hoy lo lloramos. En verdad, no era para menos nuestro asombro, nuestra perturbación y maravilla. Un chico que a los 22 años fue capaz de crear el disco más maravilloso de la historia del rock argentino, “Artaud”, y que aún antes, siendo un adolescente, a los 17 años, fundó Almendra y nos dejó un puñado de canciones inolvidables, suponíamos, ciertamente, que viviría por siempre.
Así es como algunos de nosotros fuimos haciendo nuestra idea de la supervivencia: crecimos con el rock y la lírica de Luis Alberto Spinetta fue nuestro imprescindible puente con la literatura, para que después la literatura lo fuera del periodismo y para que luego el periodismo, este género literario perverso, ya olvidados de Luis, nos proveyese de un sustento sin gloria, un sueldo sin lírica, una aventura baldía.
Olvidados, no. Olvidado, nunca. Uno mira para atrás y quiere que se detenga el tiempo como en la escena del crimen. Quiere uno que toda evidencia de belleza, de poesía, quede aquí, inmutable, como él único pensamiento que, en caso de existir, podría producir un Dios.
Miramos atrás.
Ahí está Luis, ya desde finales de los ’60, rompiéndonos la cabeza sobre todo con el kafkiano tema “Figuración” y también con “Fermín” y su épica autista y con la dulce “Plegaria para un niño dormido” y, claro, con “Muchacha”, esa canción de amor.
Después, vendría ese disco, maldito, maravilloso disco “Artaud” –tan introspectivo como complejo y épico– y ya nada, pero nada volvería a ser igual en este asunto de mirar la vida. ¿Cómo no escuchar, hasta morir también, canciones como la perturbadora “Cantata de los puentes amarillos”, “Por”, “Bajan” o “La sed verdadera”. Ahí estará Luis también, años después, en la primera canción que aprendimos en la guitarra: “Todas las hojas son del viento”.
Volvamos al comienzo: Todos queremos ser queridos y recordados y, sin embargo, vivimos sin ganas, casi como pasando de largo. Nuestro apetito de eternidad es inexistente y apenas una ínfima cantidad de sucesos son los que determinan nuestra vida. No obstante, están los otros: los que se consumen en luz y nos iluminan por siempre. Y siempre es una palabra que nos vuelve hacia atrás para saltar hacia delante.
Este que escribe ha de haber tenido doce años, cuando Luis Alberto Spinetta comenzó a convertirlo en otra clase de persona, como a muchos, seguramente no a los suficientes.
Todos los que ahora lo lloramos y le damos gracias tenemos al menos una certeza respecto del funcionamiento del tiempo: Spinetta será inolvidable por el tiempo que nos reste. Y más: sus canciones durarán por siempre.
Y siempre no es otra cosa que el tamaño del mundo y el tiempo que le queda.
Ulises Naranjo.
![]() Por MDZ | |
El emblemático músico, de 62 años, falleció tras batallar contra un cáncer de pulmón diagnosticado en julio de 2011. El guitarrista era padre de cuatro hijos: Dante, Catarina, Valentino y Vera. |
![]() Por Walter Gazzo | |
Murió Luis Alberto Spinetta, un genio de la música, un poeta, un hombre que con sus canciones le puso ritmo y letras a no menos de dos generaciones. Se fue el Flaco. Queda su obra y la tristeza de sus fans. |
![]() Por MDZ Entretenimiento | |
El "Flaco" se presentó el 20 de agosto de 2010 en el Auditorio Angel Bustelo y regaló un espectacular concierto, disfrutado a sala llena. Mirá esta hermosa galería de fotos de MDZ. |
![]() Por Ulises Naranjo | |
Hoy es su cumpleaños y el continente espera el milagro. Es un héroe moderno para cientos de miles de jóvenes de todo Latinoamérica. Asume la síntesis del talento, la belleza, la hondura y la elegancia. ¿Cómo es posible que a él le ocurra una desgracia? Es el héroe que hizo todo para asumir tal condición. Ahora, se ha quedado dormido y no escuche a los fanáticos que le cantan feliz cumpleaños con lágrimas en los ojos. |