8 de Febrero de 2012 |19:02
Toda la vida tiene música, gracias al Flaco
 
 
Murió Luis Alberto Spinetta, un genio de la música, un poeta, un hombre que con sus canciones le puso ritmo y letras a no menos de dos generaciones. Se fue el Flaco. Queda su obra y la tristeza de sus fans.
Un profundo dolor me embarga en estos momentos.

Cuando anunciaron que Spinetta salió de la clínica después de la operación, imaginé que venía otro tipo de reposo. Imaginé que habría tiempo para recuperar fuerzas, para seguir creando, para aparecer pronto ante todos, enfrentando a la vida como siempre lo hizo.

No se dio. Y tal vez fue lo mejor para él.

Luis Alberto Spinetta es un artista fundamental para la República Argentina. Sus discos son joyas invalorables; sus canciones, gemas brillantes para descubrir día a día; y sus shows, tremendos.

Al Flaco lo descubrí con el regreso de Almendra. Tuve la suerte de ver en vivo esa gira en la cancha de Andes Talleres. Y de ahí, de cabeza a la obra: Pescado Rabioso, Invisible y su faceta solista.

Y llegó Jade. Los que estuvimos aquella noche en el viejo Cine City, seguirán recordando cuando apareció detrás de la columna de bafles, listo para regalar una de las mejores noches de rock de los ochenta.

El tiempo pasó y Spinetta nos enseñó a crecer, a darnos cuenta que había que mirar para adelante, a ser irreverentes pero inteligentes.

Llegó el tiempo en que necesitó volver al rock y con Los Socios del Desierto lo hizo, dando cátedra.

La inquietud musical lo movilizó siempre. Editó discos maravillosos. Y se ofreció con todo desde cualquier escenario.

Fue uno de los mejores guitarristas del país y su voz, única. Quien escucha una canción de Spinetta sabe que se trata de él. No hay dudas.
Rescato dos momentos personales con Luis:

-el primero fue cuando junto a Los Socios del Desierto llegó al Gran Rex para presentar el primer disco del trío. Pedí una entrevista y me llamaron para que fuese al viejo Plaza Hotel. Llegué y me invitaron a subir a una combi. Ahí estaba Spinetta y el resto. Y conviví con ellos una de las pruebas de sonido más largas que escuché en mi vida. Volví a subirme a la combi para dar vueltas por la ciudad y ver como Spinetta (enfundado con un gorro hasta los ojos) le decía piropos a las mendocinas, y hablaba de la maravilla de los árboles y las acequias. Al llegar al hotel nuevamente, me miró y me habló por primera vez en horas: “¿Te gustó la nota?” me dijo. Me palmeó y se fue.

-el segundo momento que disfruté a Spinetta fue en el cine Ducal de Rivadavia. Cosa rara: Spinetta en un teatro departamental. Y hasta allá fuimos. Fue de lo mejor que vi y disfruté en mi vida. Nos regaló sus mejores canciones. Spinetta odiaba que le pidieran canciones. Y esa noche nos dio todas las que pedíamos interiormente.

Hoy empezaremos a descubrir más canciones, más poesía.

Hoy lloramos de verdad porque ese flaquito que estuvo durante todos nuestros días se murió.

Toda mi vida tiene música. Y uno de los culpables de eso se llama Luis Alberto Spinetta.

Comentarios


Jueves 9 de Febrero de 2012 01:04
El Mejor
por rudardo
Se nos fue el músico de rock más importante de la historia. No habrá uno igual. Gracias a Dios su obra quedará por siempre....por siempre.
Jueves 9 de Febrero de 2012 00:03
CUANTAS LAGRIMAS CAERAN HOY !
por stp
ADIOS FLACO .
Miércoles 8 de Febrero de 2012 22:28
que otra cosa podemos decir
por eduito
SOLO AGRADECER QUE HAYA EXISTIDO, HASTA SIEMPRE FLACO QUERIDO
Miércoles 8 de Febrero de 2012 19:49
SE FUE UN GENIO
por lucha
Realmente es tristisimo. Yo he vivido mi adolescencia y hasta hoy (tengo 50) disfrutando de su música incomparable. Las letras de sus temas son verdaderos poemas. El demostró que se puede hacer rock y no latoso ser latoso. Casual...


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