Si bien en los últimos tiempos a la actriz se la vio muy flaca y con un semblante más bien apenado, e incluso se llegó a barajar la posibilidad de un exilio voluntario en Nueva York, parece que la pena va quedando atrás, y la sonrisa vuelve a iluminar su rostro. Al menos así se la vio cuando pasó por el local de Route 66 en Palermo, para revisar las nuevas colecciones y comprar algo de ropa.
Apenas una tenue sonrisa mientras posaba para el fotógrafo, pero un gran gesto para ella, siempre esquiva a las cámaras. Es momento de salir adelante y volver a creer en el amor, que seguramente llegará pronto y cuando menos lo espere.
Fuente:
exitoina.com