Cruzo el humedal
Cruzo el humedal:
los húmeros, el fémur en cruz
a medias en el humus
solo pensar hasta dónde llegarán los clavos
me trae el sacrificio
y el placer morboso de hacerse daño
pues si somos tierra
construir máquinas para dañar la tierra
es construir máquinas para dañarse
y no resulta extraño
también fabricamos armas
y medicamentos
ese placer morboso rige la historia
la historia de la sangre derramada
el cuento del cordero clavado
en un tripalium con los huesos sanos
venimos de una semilla amarilla
en una gota de semen
y nos vamos dejando huesos
que no son espesos ni profundos
ni calientes ni arrebatados
son hueso duro médula intensa, no semen
hueso que se hará petróleo
aceite de piedra
el aceite de Pedro
el aceite de la Iglesia
por eso cuando te ungen
te embadurnan
con el óleo
que carga el peso
de los países destruidos
así es
las fosas comunes
serán los pozos del futuro
y cuánto chorro negro
eruptando la tierra
con la fuerza necesaria para
cubrir ciudades completas
incluyendo los ejércitos de ocupación
y sus últimas máquinas
Es por eso que cruzo el humedal
y me descalzo
Siento la tierra húmeda y me pregunto
si será el agua putrefacta
de los vertederos inhóspitos
ríos industriales
o será la lluvia ácida
del primer mundo
o será la sangre
del cuerpo que se hunde
entonces
¿cómo caminar la senda
cualquier senda
después de ver
el carbón transformarse
en diamante
y las manos ávidas
salir de sus bolsillos?
Hoy que el dinero puede más
que la palabra
la poesía es valor
para los anticuarios
los nostálgicos
Con gubias y cinceles
las gentes modelan lo que el agua
lo que el viento
eso es escultura
pero el asfalto se esculpe
con taladros mecánicos
en un infierno de ruido
y piedras eruptadas
a los transeúntes
Hay un momento en que
el alumbrado público
proyecta cuatro sombras
en ese momento cargas el peso
de aceptar vivir en una ciudad
y esto es un terror
para las almas simples
que ven cómo con edificios
les van tapando el horizonte
cómo con ropas las multitiendas
propician el ocultamiento
cómo con celulares y tecnología
se impone la distancia y la
productividad de los cuerpos
arriba de los edificios
dentro de las mutltiendas
del otro lado de la tecnología
hay gente
Se acaba la pila
se cambia el autómata:
lógica del sistema.
Alma simple, carga tu cruz
aunque caigas, te hundas
y tus cuatro sombras proyectes
nunca más.
La luna te observa
y conjuga las primeras personas
del verbo volver a la pacha
con tu persona.