|
|
El copyright fue un gran aliado de cantautores, escritores, artistas, científicos y una larga lista de hombres, genios, locos y personas que cambiaron el mundo, nuestra forma de vida o simplemente de ver las cosas.

Precisamente gracias a estos hombres o sólo un par de genios, el negocio ha cambiado drásticamente. Años atrás, entre el “copyright” y un autor, existía un intermediario. Existía una estructura. En realidad existía todo un negocio. Llámese editorial, discográfico, cinematográfico o como quiera.
El pier to pier de internet puso en riesgo esta estructura, ya que ignoró por completo el negocio millonario, nada menos que del intermediario.
Comprendimos que no se trataba realmente de proteger ideas sino de proteger todo un gran negocio.
Este cambio no es nuevo. Hoy los manotazos de ahogados que están dando estos intermediarios, que han reaccionado de una manera muy lenta y esperan que el mundo siga dándoles de comer como hace siglos atrás, tratan de poner en práctica movimientos dictatoriales y no hacen otra cosa que alentar a que definitivamente el modelo de negocio cambie drásticamente a favor del usuario en detrimento de su negocio. Ellos mismos son los responsables de provocar una gran revolución.

Años atrás, los diarios fueron obligados a adaptarse a este nuevo modelo. Por no adaptarse rápido y dejar las “barreras de entrada bajas”, nacieron periódicos on line que hoy son competencia directa de los viejos periódicos pero que corren con una ventaja, pequeñas estructuras, bajos costos y un modelo sin intermediarios. El futuro de los periódicos de papel sigue siendo negro, al menos para quién pretenda vender papel dentro de unos 50 años.
Hoy el negocio ya no es vender periódicos sino vender espacios publicitarios. Los periódicos de papel deberían de ser gratuitos en las próximas generaciones, o simplemente existir solo en internet.
Los negocios que hoy son intermediarios tendrían que cuestionarse esto antes de que sea demasiado tarde.
Los autores de libros deberían de ser todos ricos con tantos ejemplares vendidos. Sin embargo solo vemos riquezas en los negocios editoriales y algún que otro escritor famoso que tendría que tener mucho más de lo que tiene. El intermediario, tiende y tiene que desaparecer.
El negocio de los músicos no será componer canciones y protegerlas sino producir recitales y vender su música directamente a sus fans.
Si entendemos este nuevo modelo, que ya es viejo, podremos entender que algunas de nuestras obras ya no gozan de protección y podrán ser reproducidas y difundidas fácilmente. Si son difundidas rápida y fácilmente habrá que alegrarse ya que nuestra obra goza de buena recepción y es del agrado del público.
Si la obra o producto es copiado con facilidad tendremos que implementar nuevas formas de lucrar con nuestro proyecto. El negocio posiblemente no sea vender cosas directamente a mis “fans” sino simplemente de sponsorizar nuestros proyectos, bajar nuestra rentabilidad, trabajar con economías de escala o en el peor de los casos inventar un nuevo negocio que tenga que ver con esta nueva época.
El modelo de hacer negocios cambió. Muchos artistas lo han entendido así y están trabajando bajo un nuevo concepto.
Los que siguen creyendo que el mundo seguirá igual que antes, es cuestión de tiempo para ver que modelo triunfará. La revolución ha comenzado, no hay gente en las calles con cacerolas, no hay actos masivos y públicos de repudio. Simplemente la revolución se está difundiendo y COMPARTIENDO en estos mismos momentos. Tal vez marzo sea nuevo comienzo o simplemente un negro final para muchos.
Internet es una de las herramientas más libres y naturales que pueda existir. Estados Unidos no tiene forma de regularla y si esto pasa, se crearán nuevas formas de compartir música, libros archivos y documentos. Tal vez no se llame internet, tal vez tenga otras formas, otro modelo, pero nunca, jamás, volverán a tener un intermediario.
*Guillermo Caggiati, el autor de esta nota es Licenciadio en Comunicación Social con especialización en márketing on line y redes sociales.
![]() Por Guillermo Caggiati | |
El columnista invitado de hoy nos plantea porqué es necesario tener cuidado con las fotos que se suben a las redes sociales y cómo "los otros", pueden usarlas sin pedir permiso. |
![]() Por Guillermo Caggiati | |
Las redes sociales te pueden dar tantos beneficios como problemas. Si ponés toda tu información real (fecha de cumpleaños, gustos, fotos, etc.), alguien puede sacar un buen provecho de la situación y de los datos. Acá te contamos cómo tenés que hacer para evitar eso o al menos disminuir el riesgo. |