El procedimiento se llevó a cabo en la Terminal "A" de la terminal aérea y estuvo a cargo del personal de la Aduana que detectó la droga gracias a los perros antinarcóticos, los scanners y el análisis del perfil de riesgo realizado por los agentes aduaneros.
La AFIP indicó que el equipaje tenía como destino final Madrid y Bruselas, vía San Pablo.
El cocaína estaba oculta en bolsas plásticas adheridas en las botamangas de once pantalones que había en las valijas y el pesaje final fue de 7,860 kilogramos.
La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Penal Económico Número 8.