2 de Febrero de 2012 |09:51
Usar a los medios para justificar el fin
MDZ
 
 
Guillermo Ariel del Curto es actor, y el 2 de noviembre de 2008 se vio envuelto en una trama que no había elegido y a la que lo invitaron a participar a la fuerza (bruta, podría agregarse, viendo cómo las cosas se han sucedido), una suerte de reality show guionado por manos que con bastante impericia decidieron que él era el autor de un asesinato.

Guillermo Ariel del Curto es actor, y el 2 de noviembre de 2008 se vio envuelto en una trama que no había elegido y a la que lo invitaron a participar a la fuerza (bruta, podría agregarse, viendo cómo las cosas se han sucedido), una suerte de reality show guionado por manos que con bastante impericia decidieron que él era el autor de un asesinato.

En un racconto extremo, en la noche del 2 de noviembre de 2008, Juan Francisco Lucero (de 29 años) fue asesinado en la puerta de un quiosco de la Alameda de un tiro tras una discusión con el dueño del local por un envase de cerveza; alguien dice que conoce al asesino, de nombre Ariel, y lleva a los “investigadores” (sí, entre comillas, en este caso debe escribirse entre comillas) hasta la casa de ese tal Ariel, pero resulta que adonde llegan es a la casa de Ariel del Curto, contra quien se pide de inmediato la captura, amén de los allanamientos en su casa y demás; Del Curto, quien no había pasado esa noche en su casa, se entera de que lo buscan por asesinato y se esconde varios días; en tanto, la información llega a los medios, que, lógicamente, la publican con pelos y señales, dando el nombre del entonces prófugo; luego de un par de días, el  diario El Sol publica una foto de Ariel del Curto, y es entonces cuando los amigos de Lucero se dan cuenta (son los amigos de Lucero quienes notan el error, no la Justicia o los investigadores) de que la policía busca a la persona equivocada, porque ellos vieron al asesino, y la cara de Del Curto no era la que ellos recordaban; el pedido de captura se rectifica, Del Curto sale de su escondite, se libra la orden de captura contra Ariel Sebastianelli, el verdadero asesino, quien aparece tiempo después en la Rioja, es trasladado, enjuiciado y condenado, todo esto mientras Del Curto iniciaba un juicio contra el Estado por todo lo vivido.
Ayer se conoció que la jueza Beatriz Moureau (19º Juzgado Civil) le negó el resarcimiento económico que Del Curto había solicitado y, en cambio, lo conmina a pagar las costas y demás gastos del juicio, que suman la friolera de 50.000 pesos.

El fallo judicial se extiende por varios puntos que deben ser tema de análisis, porque en él queda claro que la policía y la Justicia cometieron errores. En todo caso, son evaluaciones que pueden venir después.

Pero hay un punto en el que la jueza se detiene y que utiliza como argumento, entre otros, para que Del Curto no sea indemnizado por lo vivido. “En definitiva, sin bien no se descarta que toda persona que [se] haya visto involucrada en una situación similar se sienta vulnerado, el caso tuvo rápida respuesta judicial y los daños acreditados no aparecen vinculados al mismo. Es más, si al actor le perjudicó la publicación de su nombre, podría haber solicitado que se procediera de igual modo con la noticia del yerro producido”, dice Moureau. La última oración achaca a los medios de comunicación una responsabilidad que no les correspondió en este caso, usando esto como parte de los argumentos para no resarcir a Del Curto. En lenguaje más llano, la jueza está diciendo: “A ver, don Del Curto, si le va a hacer juicio al Estado porque lo buscó la policía durante varios días por asesinato cuando en realidad usted no tenía nada que ver y, encima, su nombre salió en todos los medios de comunicación, reclámeles a los medios también plata, porque ellos fueron los que publicaron su nombre”.

Claro que la jueza se está olvidando de que, en este caso en particular, los medios jugaron un papel importante.

Primero, porque la noticia fue publicada con la versión tal como llegaba desde los organismos oficiales. Es decir, acá no hubo investigación periodística, sólo reproducción de lo que llegaba desde las instituciones.

Y segundo (y que terminó siendo fundamental para los siguientes pasos de la investigación), porque fueron los medios los que dieron un paso más, un paso que deberían haber dado la policía o la Justicia, y que era tan elemental como mostrar la cara del supuesto asesino a los testigos, y fue gracias a eso que la búsqueda pudo encauzarse hacia Ariel Sabastianelli, quien terminó siendo condenado.

Entonces, señora Moureau, lo que usted hizo resulta al menos dudoso, porque les está tirando el fardo a los medios, cuando en realidad los medios hicieron, en este caso, insisto, lo que debían hacer, y segundo, porque sienta un precedente peligroso, porque si un fallo va a depender, al menos en parte, de lo que los medios de comunicación hicieron o dejaron de hacer, poca será la justicia a la que se pueda arribar.

Alejandro Frias


Comentarios


Viernes 3 de Febrero de 2012 00:07
Alejandro Frías...
por di2011
Debo decirle que hay un grave error en su interpretación del fallo y un gran desconocimiento del Derecho en general, lo cual deriva en una nota por demás tendenciosa y que sugestiona erróneamente a la comunidad...a ver...
Cuando e...


Usar a los medios para justificar el fin
Título
Tu opinión
Se pueden incluir videos de You tube, fotos, mapas. Ver ayuda
Usuario
Contraseña
Reglas y condiciones