El partido River-Boca tenía que ser un "esmerilado" en el desgaste a la gestión de Paco Perez, dentro de un arsenal mayor que se está dando en estos días y que apunta a producir para la Fiesta de la Vendimia una situación de malhumor social contra su persona.
Se empezó con el tema Barras, a la espera de conflictos que empañaran el partido. Como esto no se dio, apareció la cuestión de los cajones y otras yerbas de modo que siga el dedo en la llaga.
Se sigue con el tema de la sicóloga Ríos, llevado a extremos mediáticos que claramente marcan una tendencia. El robo de cables del Metrotranvía, el tema Calle 13 en el Municipio de Lujan y así seguirán "arrimando leña al fuego" aquellos insatisfechos por su incapacidad de lograr el gobierno en la Provincia mediante las urnas.
Desgraciadamente todo esto marca un camino de intolerancia que trastorna la vida institucional de una Provincia y si siguen así sólo "heredarán el viento".
El partido River-Boca tenía que ser un "esmerilado" en el desgaste a la gestión de Paco Perez, dentro de un arsenal mayor que se está dando en estos días y que apunta a producir para la Fiesta de la Vendimia una situación de malhu...