La furia de la tormenta de la primera hora de ayer no sólo voló techos y tiró enormes carolinos, también destruyó las dos torres que la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas tiene en La Llave, casi un centro neurálgico que provee información al Centro de Operaciones de Radar.
El titular del organismo, Raúl Besa contó a Mediamza.com que, casualmente, una de sus llamadas, cerca de la medianoche, coincidió con la caída. A su paso los tramos de las torres cayeron sobre el techo del edificio y del auto del operador de turno, ingeniero Eduardo Romani; obviamente también cayeron las siete antenas que hacían los enlaces y transportaban la información.
Sobre cómo harán o han hecho a partir de lo acontecido, Besa destacó la autonomía que tienen para trabajar provisoriamente en momentos de emergencia como esta: dos equipos electrógenos (la noche pasada no había energía ya que la tormenta también tiró postes de alta tensión) y equipos de UHF permitieron seguir proveyendo la información al Centro de Operaciones.
Desde La Llave se realizan entre otras tareas la transmisión de imágenes del radar y la de datos de la Estación Meteorológica, anoche estas operaciones con todos los puestos se hacían por frecuencia de radio o por teléfono, en lugar de microondas.
La de antenoche fue una verdadera odisea para muchos organismos estatales de la provincia, municipio y alguno nacional; la violencia del viento interrumpió los caminos y acceder por ejemplo a la estación de La Llave fue muy dificultoso, según Besa, de acuerdo a lo que han podido relevar la velocidad del viento en ese momento era de 200 km/h.
Besa cuenta que ya en la mañana del jueves han comenzado a trabajar para rescatar los tramos de las torres que no estén tan dañados, comprar el coaxial y a partir de allí comenzar de nuevo a elevarlas para colocar nuevas antenas.