12 de Diciembre de 2011 |10:33
Miriam Lewin 
"La corrupción mina profundamente el sistema democrático"
Periodista, coautora del libro "Secretos argentinos".

La violencia que se manifiesta en la sociedad tiene varias formas, y muchas de ellas constituyen crímenes. Algunos de estos casos llegan a los medios, resuenan por un tiempo y desaparecen. En la búsqueda de la recuperación de esa memoria, que también es parte de la historia que nos toca vivir, la periodista Miriam Lewin y el guionista Marcelo Camaño crearon el primer programa de radio de non fiction, y desde ese formato pasaron al papel con la reciente aparición del libro Secretos argentinos, la intimidad de los crímenes que conmovieron al país (Aguilar).

Secretos argentinos (nombre también del programa en el que Lewin y Camaño ficcionan los casos escogidos), compila diez hechos que saltaron a los medios y que sembraron por un tiempo el terror en variadas formas.

Las muertes de Nora Dalmasso, Wanda Taddei y Carlos Menem Jr., los asesinatos de Kosteki y Santillán y las coimas en el Senado nacional son algunos de los hechos que fueron llevados a un formato de radioteatro y que ahora llegan al papel, cada uno de ellos trabajado desde la investigación y el guión, para darle un formato de relato.

A propósito del lanzamiento de Secretos argentinos, MDZ +Cultura dialogó con Miriam Lewin. La periodista se explayó sobre varios temas que hacen a la elaboración de cada uno de los guiones de la non fiction y, por supuesto, a los crímenes que golpean a la sociedad.


"Casos representativos de distintos tipos de violencia"

- En cada uno de los casos relatados se nota que hay dos puntos importantes: la investigación del tema y la elaboración del guión. ¿Cuál es el proceso para llegar a cada capítulo?

- En general, a los casos los discutimos, y son casos que fueron representativos de una tendencia social, que se meten en cuestiones como la corrupción política, la violencia policial, la violencia de género, cuestiones que han estado en los titulares de los diarios durante semanas, ese tipo de casos. Entonces, yo hago una selección, trato de tener acceso al expediente judicial, consulto investigaciones que han hecho otros colegas o que he hecho yo misma, y hago una síntesis, como una especie de informe especial sobre el caso, que le remito a Marcelo. Él lo trabaja con un grupo de guionistas jóvenes muy talentosos, y cuando está listo me lo vuelven a enviar para que yo lo corrija y vea si hay algún anacronismo, si hay alguna cuestión errónea, alguna fecha equivocada. Yo lo corrijo o sugiero las correcciones, y vuelve a él, que me vuelve a enviar, y eso se les manda a los actores que son convocados para la ficción., que se graba en el auditorio de Radio Nacional con la presencia del equipo técnico, del productor artístico, de Marcelo [Camaño], de los operadores, y después, generalmente en la semana previa a la emisión, se graba la introducción y la entrevista, que en general es a un protagonista de la ficción, de un protagonista real, como en el caso de las coimas en el Senado, que entrevistamos a Mario Pontaquarto, en el caso de Wanda Taddei, que entrevistamos al papá, o a especialistas en el tema o periodistas que han escrito sobre él, como en el caso de Nora Dalmasso, que invitamos a Hernán Vaca Narvaja, un periodista de Río Cuarto que ha escrito un libro sobre el caso. Finalmente, en la edición, todo se adereza con los efectos especiales, la música, los ruidos ambientales, que enriquecen y hace que sea como una especie de película auditiva.


- Por todo lo que decís, cada caso tiene un trabajo similar al de una serie para televisión.

- Con la diferencia de que no hay vestuario ni es necesario que los actores estén maquillados, peinados o vestidos de época, porque todo eso el oyente se lo imagina.


- Pasemos al libro. ¿Qué cosas primaron para elegir esas historias para incluirlas en él?

- Primero, es muy importante marcar que un programa como Secretos argentinos esté en una radio pública y que haya una editorial que se interesara en llevarlo a un libro. En cuanto a la selección, nosotros intentamos hacer una síntesis de muestreo de radiografía de los temas que más se habían repetido en el radioteatro. Está, por ejemplo, el caso Demonty, que es un caso de violencia policial y con el que fuimos distinguidos en dos ocasiones, porque ganó un premio en la Bienal Internacional de Radio, en México, el año pasado en la categoría radio drama y después fuimos distinguidos como mejor guión radial por Argentares. Este caso es bastante peculiar y bastante paradigmático, no solamente por lo que sucedió, sino por lo que pasó después, que fueron perseguidos los testigos y dos de ellos aparecieron con balazos en la boca, después de que a uno le armaran una causa por robo, y estos dos son los dos adolescentes que fueron arrojados al Riachuelo por Somohano y que sobreviven porque sabían nadar. Para nosotros, este caso tenía un peso específico especial. También está el caso de Wanda Taddei, que es un caso de violencia de género y que tiene como un significado de iniciación, porque después de ese hubo 17 casos similares de hombres que intentaron quemar a sus parejas, y el padre de Wanda deja en claro que esta oleada se detuvo cuando Eduardo Vázquez volvió a la cárcel. Como caso de corrupción está el de la Banelco, que reveló una práctica que parece que era común en el Congreso y que se reconoció, se dio a la luz y se amplificó su repercusión cuando Mario Pontaquarto contó lo que en primera instancia había revelado la periodista María Fernanda Villosio. Digamos que el popurrí en la selección tiene que ver con que son casos representativos de distintos tipos de violencia social en los que están involucrados los hijos del poder, la policía, los gobiernos que quieren demostrar que manejan la situación y que no permiten el accionar de los piqueteros ni las protestas sociales…


- A propósito de esto, de que en la mayoría de los casos que aparecen en el libro están involucrados los distintos poderes, el político, el económico, el policial, desde tu punto de vista, ¿son estos los espacios de más generación de violencia, hay mucha violencia desde el poder?

- Yo creo que hay mucho de eso. Incluso en los casos que aparentemente aparecen como hechos de inseguridad, si una escarba un poquito se empieza a encontrar con situaciones de complicidad policial o complicidad de algún hombre fuerte de la política. A mí me parece que si uno escarba cada hecho policial, siempre aparecen, incluso cuando uno lee cosas como que la policía abatió a un delincuente y esclareció rápidamente el hecho, si uno comienza a escarbar un poco… Por ejemplo, en la película de Enrique Piñeyro El rati horror show, que uno empieza a encontrar algunas irregularidades que son realmente preocupantes. O en el caso de Martín Castellucci, ese chico que fue asesinado por un golpe en un boliche; uno puede pensar, “bueno, se trató de la brutalidad de un patovica que también era boxeador y que ejerció su fuerza de manera descontrolada”, pero uno empieza a ver cuáles son las vinculaciones políticas del dueño del boliche y lo descubre muy cerca de Manuel Quindimil, que en su momento era intendente de Lanús y a quien le ofrecía el local para que hiciera asados con sus amigos, además de que tenía policías contratados que cuando Martín cayó no intervinieron y miraron para otro lado. Entonces uno empieza a descubrir que siempre hay vínculos con el poder, como también en el caso de Nora Dalmasso, porque se sospecha que su marido era testaferro de algunos políticos, cosa que no está probada, pero llama la atención que los imputados hayan sido el propio hijo, simplemente porque se encontró en el cuerpo de Nora ADN del linaje masculino de los Macarrón, y el pintor, que fue rescatado por una marcha popular que reclamaba que no se cargaran como chivo expiatorio a un muchacho humilde cuyo único pecado había sido estar pintando la casa de Nora.


- Cada capítulo comienza con una presentación del caso y cierra con el estado de situación al momento de la publicación, pero, como lector, extrañé una opinión sobre cada uno.

- Yo no soy tanto una periodista de opinión, sino de investigación, y creo que los hechos hablan por sí solos, porque cuando uno hace la radiografía de un hecho surgen las responsabilidades de los dirigentes políticos, de los funcionarios, la responsabilidad policial o empresaria. Creo que uno debe respetar la inteligencia del oyente o del lector y dejar que saque sus propias conclusiones, creo que la argentina ya tiene suficientes opinadores, y yo me siento más cómoda exponiendo lo hechos, creo que editorializo a través de lo fáctico, de las pruebas. Me siento más cómoda en ese lugar, definitivamente me siento más cómoda.


- En el contenido, con el caso de las coimas en el Senado, denominan a la corrupción como un crimen, y creo que eso es importante, porque pocos terminan en la cárcel por corrupción.

- Eso es verdad… Solamente María Julia [Alsogaray] y algún que otro. Creo, fundamentalmente, como se dijo a partir de Cromañón, que la corrupción mata, que la corrupción es algo que mina profundamente el sistema democrático. No podemos culpar de corrupción solamente a los dirigentes, creo que somos una sociedad que tiene un alto nivel de tolerancia a la corrupción, que hay elementos en nuestras acciones cotidianas que son rayanas con la corrupción, por ejemplo, sin que con esto esté queriendo decir que Uruguay sea un país libre de corrupción, tengo una amiga periodista que estuvo viviendo en Maldonado, y cuando ese municipio es ganado por primera vez por el Frente Amplio, ella comenta con el portero de su edificio y le dice “parecen buena gente estos muchachos, muy honestos”, “no vaya a creer”, le dice el portero, “yo soy testigo de cómo todos los días el secretario de Turismo de la Municipalidad hace llevar a sus hijos al colegio con el auto oficial”. Es decir, para este trabajador uruguayo, era un hecho de corrupción que un funcionario utilizara el auto oficial para cuestiones privadas de su familia, y yo me pregunto cuántos argentinos consideran que esto es un hecho de corrupción.


- ¿Y este alto nivel de tolerancia a la corrupción iría de la mano con el alto nivel de tolerancia ante crímenes importantes sobre los que se prejuzga desde los medios, como el de Dalmasso u otros en los que la opinión machista prevalece?

- Yo creo que nos dejamos llevar muchísimo al lugar hacia donde sopla el viento, y después nos llevamos sorpresas. El caso paradigmático de esto es el Pomar, en el que una familia integrada por cuatro personas desaparece durante prácticamente un mes, en el que se habló desde que él era narcotraficante y estaba en el negocio de la efedrina o en la mafia de los medicamentos hasta que tenía deudas. Se llegó a decir que hasta abusaba sexualmente de una de sus hijas, y la opinión pública se dejó llevar de un lado a otro, hasta que finalmente aparece el auto, y aún así no estamos seguros de que el auto haya estado ahí todo ese tiempo, de hecho, si en una época de calor hubiese estado todo ese tiempo ahí y en esa posición, debajo del techo el pasto debió haber estado seco… Y hay un rayón de pintura en el auto. Se habla de un choque, se habla de un móvil policial que no era conducido por quien tenía que conducirlo. Es decir, se sospecha que el auto de los Pomar no estuvo en ese lugar todo ese tiempo, que fue llevado a ese lugar. Pero durante ese tiempo el jefe de la familia Pomar pasó por ser un mafioso, un abusador sexual, un hombre que no hacía honor a sus deudas. Durante todo ese mes la opinión pública cambió una y otra vez sobre cuáles podrían haber sido las motivaciones de la desaparición, y la verdad parece ser otra, la verdad todavía no se conoce, pero entretanto todos los argentinos que seguíamos la búsqueda pensábamos lo que nos decían los medios, y en realidad, lo tengo que decir en descargo, en este caso puntual, la primera que dijo que no se trató de un accidente, y lo dijo categóricamente, fue la fiscal del caso. Entonces, si no fue un accidente, fue otra cosa, y ahí empezaron las distintas hipótesis, ahí se empezó a elucubrar qué era lo que había pasado en realidad, porque una abducción de parte de extraterrestres no había sido, y entonces se empezó a investigar a las víctimas, y comenzaron a surgir las enemistades familiares, los resentimientos de amigos, y empezó la sobreinterpretación de alguna cosa que habría dicho la mujer de Pomar o alguna confesión que habría hecho… Un desastre.

Alejandro Frias


Comentarios


Martes 13 de Diciembre de 2011 12:07
Verushka
por margarita
A Grassi no lo sobreseyeron, apelaron a casación y por eso está libre, que no tendría que estarlo por la gravedad de los delitos por los que fue CONDENADO.
Martes 13 de Diciembre de 2011 01:22
MARGARITA
por verushka
Disculpame Margarita, pero a Grassi lo sobreseyeron de todas sus causas. Lo de defender a los pobres, no lo va a hacer Lewin precisamente, te imaginarás, no? Hablo de todos los perjudicados por su nefasto programa y por todas las ...
Lunes 12 de Diciembre de 2011 22:08
Verushka
por margarita
Estás defendiendo al condenado Grassi. Les encanta que arruinen la vida de chiquitos, pero como son pobres no importa, sólo importa "la gente como uno", eso no es estar enferma de odio, eso es tener sed de justicia.
Lunes 12 de Diciembre de 2011 17:07
¿Lewin? Baaaahhhhh!!!
por verushka
Yo de esta nefasta enferma de odio e inventora de mentiras no leo ni el título. ¿Ella habla de corrupción? Por favoooor!!!
Lunes 12 de Diciembre de 2011 12:37
SRA. LEWIN?????
por marioj.
NO SE OLVIDO DE FUTBOL PARA TODOS¡¡¡¡¡¡¡. FERNANDEZ ES EL PRESIDENTE DE QUILMES, UNA MANGUITOS LES DEBE TOCAR, NO?????


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