En Mendoza su origen popular se remonta al hábito de los campesinos cuyanos que luego de la cosecha elevaban sus ofrendas al santo más cercano.
La Bendición de los frutos nace en la tercera edición de la Fiesta Nacional de la Vendimia, en 1938. Este primer rito llevó el nombre de “Bendición de la cosecha”, y fue Monseñor José Verdaguer quien bendijo la paila de frutos en la Rotonda del Parque General San Martín.
Al año siguiente, en 1939, se instauró el golpe de reja, y el entonces gobernador Rodolfo Corominas Segura inauguró la costumbre de los tres golpes de arado.
Dicha acción de gracias por la cosecha se desarrolló desde 1946 en el Prado Gaucho del Parque General San Martín. Pero a partir de los 70 años de Vendimia, en el año 2006, la Bendición de los Frutos se traslada al interior de la Provincia. Esta iniciativa profundizó el carácter federal de la fiesta de los mendocinos.
La presencia de la Virgen de la Carrodilla es esencial para esta ceremonia. Traída de Aragón, España, por Antonio Solanilla, fue colocada en una gruta en una casona de Luján. Luego se construyó la Parroquia de la Carrodilla donde recibe las plegarias de sus fieles.
La fe y la devoción en ella como Patrona de los viñedos hicieron que su imagen acompañe el espíritu vendimial, incorporándose de forma activa.