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Cuatro personas fueron detenidas por la policía en los alrededores de la penitenciaría provincial y se constituyeron en los principales sospechosos de haber perpetrado el robo a la sucursal del Banco Regional, ubicado en Necochea y Belgrano de Ciudad.
Según confirmaron fuentes policiales, los cuatro aún se encuentran albergados en la comisaría Tercera y ccontarían con antecedentes por hechos similares al de esta mañana.
El trío de delincuentes ingresó, a las 8.15, con medias en sus caras, gorras y los cuellos de las camperas cubriéndoles prácticamente toda la cara y asaltó la sucursal de Belgrano y Necochea del Banco Regional de Cuyo. Sin embargo, uno de ellos lo habría hecho con el rostro descubierto por lo que fue filmado por las cámaras de seguridad.
Solo necesitaron de algunos segundos –menos de un minuto- para ingresar y dividir tareas: mientras dos de ellos tomaron como rehenes a dos clientes –a quienes apuntaron en la cabeza con sus armas- y de ese modo lograron reducir al efectivo policial que estaba en la garita, el restante se dirigió a la zona de cajas y, a punta de pistola también, se hizo con todo el dinero que encontró: unos 6.000 pesos y un maletín con documentación sin ningún valor.
Y como ingresaron, huyeron, ante la aterrada mirada de los empleados y los cinco clientes que vivieron esa efímera pesadilla. “Son tipos idóneos los que han actuado, nosotros llegamos en menos de dos minutos y ya no había ni rastros de ellos”, indicó uno de los efectivos policiales que participó del procedimiento.
Con el dinero en su poder, los delincuentes volvieron al Seat negro en el que esperaba un cuarto delincuente y huyeron a toda velocidad por Leónidas Aguirre –continuación de Necochea- hacia el oeste. Sin embargo, minutos más tarde el vehículo fue hallado en calle Martínez de Rozas y se constató que el rodado tenía pedido de captura desde ayer, cuando fue robado también en jurisdicción de Capital.
Pero de los delincuentes aún no hay rastros, es que –de acuerdo a la información policial- tras abandonar el Seat, hicieron un trasbordo a un Fiat Dun blanco y allí huyeron. Los efectivos policiales inmediatamente los buscaron por la zona de la Quinta Sección y en el asentamiento Costa Esperanza.
Sin embargo, fue en las inmediaciones de la penitenciaría provincial donde divisaron un auto que respondía a las características del Duna en el que supuestamente se trasladaban los delincuentes por lo que procedieron a detenerlo.
Una vez allí, los efectivos comprobaron que los ocupantes contaban con antecedentes por lo que los llevaron aprehendidos a la Comisaría Tercera donde están alojados actualmente, hasta que la fiscal compare los rostros tomados por la cámara de seguridad del banco ya que uno de los delincuentes habría actuado a cara descubierta.
No activaron la alarma
Tal vez por la fugacidad del episodio, por el miedo o porque los delincuentes habían tomado a dos de los clientes como rehenes, ni los empleados ni el policía que prestaba servicios extraordinarios accionaron la alarma.
“Es probable que cuando los delincuentes apuntaron a los clientes, el policía vio limitado su accionar y también fue reducido”, explicó la fiscal Daniela Chaler.
Las medias, los gorros y los cuellos de la campera que cubrían las caras de los delincuentes complican la posibilidad de que puedan ser reconocidos a través de las filmaciones.