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El Aconcagua es una genuina mina de recursos para miles de personas. Cada año, ingresan 7000 personas al Parque Provincial; de ellas, la mitad lo hace con la intención de hacer cumbre, cuestión que, según estimaciones oficiales, lograrán menos de mil deportistas.
Daniel Gómez, director de Recursos Naturales, afronta la que, quizás, sea su última temporada en Aconcagua. Como todos los años en los meses previos al inicio -15 de noviembre- surgen los tires y aflojes entre empresas prestadoras de servicio (cada vez más concentradas en cuatro poderosas), guías de empresas e independientes y porteadores (jóvenes que trabajan subiendo cargas a campamentos de altura).
“Estamos determinados por el cambio de gobierno. Más allá de los resultados de las elecciones, es real que un gobierno se va y otro llega, justo al inicio de temporada. Nosotros vamos a dejar todo ordenado y en funcionamiento, sin grandes cambios ahora, para quien considere el nuevo gobernador que tiene que tomar las riendas lo haga sin inconvenientes”, inicia el funcionario.
- Los guías de Aconcagua tienen dudas e inconvenientes que aparecen siempre poco antes de largar la temporada…
- A ver…
- Está el tema del seguro, ellos dicen que no hay en plaza un seguro como el que se les exige, que contempla responsabilidad civil por muerte e incapacidad…
- Nosotros buscamos simplificar las cosas. Hemos hablado con las dos asociaciones de guías sobre el tema del seguro. Y hemos trabajado durante dos meses con un productor del Banco Nación para tener un seguro adecuado y ese estará a disposición para quienes elijan tomarlo. Yo aseguro que antes del inicio de temporada, el seguro va a estar y que no saldremos a pedir ningún requisito incumplible.
- Los guías trabajan en negro en las empresas, entonces, cuando hay una muerte, las responsabilidad cae sobre ellos, porque se los considera “free lance”; están atrapados…
- Sí, se ha dado el caso recientemente, con la muerte de un cliente. Por eso, hay que aclarar bien qué servicio presta cada uno. Hay dos posibilidades o sos una empresa que presta servicios integrales o sos un guía que sólo hace esa actividad. Lo que está en discusión es cuál es el servicio que vende un guía para poder determinar responsabilidades. Esto aún no está en claro: si una persona, además de guiar, vende otros servicios, pues no es sólo un guía. Hay, por eso, servicios integrales y servicios individuales. Hay también dos clases de guías: el que trabaja para una empresa (cuyo seguro debe ser costeado por la empresa) y el que ingresa con clientes propios.
- Hay también superposiciones de organismos y las áreas protegidas son provinciales…
- Nosotros, la Dirección de Recursos Naturales, estamos en contacto con la Municipalidad de Las Heras y con la secretaría de Turismo para no andar cobrándoles distintas cosas… Esta discusión ya la hemos recibido y estamos charlando ya al respecto para unificar criterios entre los tres organismos. Las Heras cobra derechos comerciales como en cualquier otra actividad económica que se realiza en su territorio, según una ordenanza que tienen. Hay que discutir con el municipio la tarea en particular de los guías que sola y exclusivamente trabajan en el Parque Provincial. Turismo, además, registra como guía, pero quien habilita el ingreso al Parque es Recursos Naturales. Todas estas cosas hay que sentarse a debatirlas.
- Otro tema se da con los guías extranjeros: ellos, para evadir responsabilidades, ingresan pagando como clientes. Después, cuando hay problemas con sus expediciones, los mendocinos tienen que subir a rescatarlos, arriesgando sus vidas. A los extranjeros, nadie les va a cobrar un seguro o a reclamar una indemnización…
- Esto es verdad, se ha dado y no es un tema fácil de resolver. Nosotros venimos buscando una solución con Migraciones y ministerio del Interior. Hay una asociación mundial que quiere apoyar a sus guías, pero no todos los que vienen pertenecen a esa asociación. Incluso, probablemente los clientes extranjeros no sepan que sus guías no responden civilmente de ninguna manera por ellos… ¿Qué hacemos, entonces? ¿Obligamos a que cada expedición entre con un guía registrado de Argentina?
- Eso es imposible de aplicar y hasta un atentado contra la libertad de elegir la experiencia que se busca en el cerro…
- Exactamente, ese es el argumento. Entonces, no tenemos salida cuando un guía elige ingresar como cliente. Es una situación irregular que no podemos salvar. Agreguemos que probablemente los clientes extranjeros no sepan que sus guías ingresan de manera irregular.
- Se ha aumentado y mucho el costo del ingreso al Parque, ¿ese aumento no supone el posible rescate de los deportistas? La pregunta es en función de que muchos se quejan porque “el Estado, los mendocinos, son los que terminan pagando las aventuras de los andinistas”…
- Efectivamente, se considera que una parte de esa plata, unos cien dólares por persona, se destinan a pagar los gastos que ocasionan los rescates. En Aconcagua, los rescates no son pagados por los mendocinos, sino por los propios ingresantes que pagan por ello. Es una cifra que se toma como co-seguro solidario. Hablo de unos $1.200.000 que se contemplan para gastos como helicópteros y Patrulla de Rescate.
- Hay que reafirmar entonces esto y también que el Aconcagua es una gran fuente de ingresos para mucha gente, no sólo los prestadores del Parque…
- Es así: además de los prestadores, los deportistas dejan dinero en hoteles, traslados, gastronomía, en el comercio… Hay un montón de plata que no se gasta en el Parque y esto no está cuantificado aún, incluso para que Rentas termine de entender cómo es el negocio. Y que también entiendan prestadores y guías que uno debe cumplir la tarea por la cual está registrado.
- En los últimos años, hay tres o cuatro empresas que se están quedando con casi todo el negocio en el Parque…
- Es verdad, pero esto pasa porque hay que prepararse para competir. Hay empresas que, cuando se abre la temporada, abren su carpa en el campamento y esperan atender a los que le lleguen. No hacen un trabajo previo y hay mucho por hacer antes de inicio de temporada. Tienen que salir a vender Aconcagua al mundo; tener una estrategia para que no te coma la empresa grande, que te termina absorbiendo, en el mejor de los casos, o desaparecés, en el peor. Hay público para todo, pero uno tiene que tener objetivos claros y salir a buscar clientes, no esperar a que lleguen solos.
- ¿Va a reunirse con los guías para escucharlos?
- Sí, por supuesto. Nosotros vamos a reunirnos con ellos porque debemos dejar en claro cuestiones operativas de cara a la nueva temporada. Ellos tienen que ver también que las empresas presionan para ser las únicas que vendan servicios en el Parque y nosotros decimos que no y así estamos cuidando a los guías, quienes venden también. Ahora, antes del inicio de temporada, queremos sentarnos con las dos partes: las empresas y los guías, para resolver cuestiones de interés común. Igualmente, tengamos en claro que no habrá grandes cambios, cuando enfrentamos un cambio de gobierno, justo cuando empieza la temporada.
- ¿Cuánta gente logra cumbre por años?
- Hay cifras estimativas que nos dicen que, de los 7000 deportistas que entran al Parque, la mitad lo hace con intención de hacer cumbre. De ellos, entre un 28 y un 33 por ciento logra hacer cumbre. Esta temporada, esperamos tener datos más precisos.