Luego de solicitar ante la Comisión de Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados la renuncia del actual subsecretario de Seguridad, Carlos Rico, las organizaciones defensoras de los derechos humanos encontraron una herramienta legal para denunciar penalmente al comisario retirado quien durante la última dictadura militar participó en distintos grupos antisubversivos.
La presentación que el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (más integrantes de la Comisión de Familiares de Detenidos Desaparecidos y de la Comisión de Ex Presos y Presas por Razones Políticas) realizará ante la Justicia Federal contra Rico es "por la posible comisión del delito de asociación ilícita con la finalidad de cometer crímenes contra la humanidad".
La denuncia se apoya según lo establecido en el
artículo 210 bis del Código Penal argentino, que determina "reclusión o prisión de cinco a veinte años" para los que formen parte, cooperen o ayuden en la formación o mantenimiento "de una asociación ilícita destinada a cometer delitos cuando la acción contribuya a poner en peligro la vigencia de la Constitución Nacional".
"Carlos Rico Tejeiro es responsable de haber cometido crímenes contra la humanidad, por su accionar como Instructor del Plan de actividades Teóricas y Prácticas de la Subversión", señala la denuncia de los movimientos defensores de los derechos humanos.
"Una vez concluido el adiestramiento recibido en el Centro de Instrucción Contrasubversivo, Carlos Rico Tejeiro fue designado Instructor de la Dirección Institutos Policiales para el Plan de Actividades Teóricas y Prácticas de la Subversión, función mediante la cual participó en la formación de aquellos que llevarían “a la práctica todas aquellas medidas que estimen oportunas para el fiel cumplimiento del programa elaborado", agrega la presenteción.
En otro párrafo de la denuncia se señala que "una vez creado el Grupo Especial G.E. 78 Carlos Rico Tejeiro es designado como profesor de 'Estrategia'. La misión primordial del grupo fue 'actuar como personal especializado en la prevención y represión de todos aquellos ilícitos que por sus especiales características de producción, relevancia de sus autores o protagonistas o implicancias internas o externas motiven su actuación' y era requisito para integrarlo haber efectuado los cursos del C.I.C. (Centro de Instrucción Contrasubversivo)".
Según la presentación, las funciones ejercidas por Rico como instructor en la lucha antisubversiva "constituyen actos mediante los cuales ha contribuido o participado de algún modo en la perpetración de los delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura".