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Por Jorgelina Perez
La India es uno de los países que más aceleradamente se industrializa en el mundo, con capacidad militar y tecnológica, y programas espaciales competitivos. Con unos 1.100 millones de habitantes, es el segundo país más habitado del planeta y posee la democracia más grande del mundo. Crece a una tasa del 8 por ciento anual y se espera que se convierta en una de las economías más importantes en los próximos años junto con Brasil, China y Rusia (BRIC). El gobierno gasta millones en armamentos y energía nuclear, y hasta dispone de la bomba atómica. Los líderes de las principales potencias del mundo viajaron en los últimos meses a Nueva Delhi en busca de acuerdos económicos e inversiones en diferentes áreas. Pero paradójicamente también tiene 300 millones de pobres, la mayor cantidad del planeta y más que toda el África subsahariana junta. Unos 60 millones de chicos están desnutridos y el país vivió el año pasado la peor hambruna de los últimos 40 años, según la ONU. Ellos aún no se incorporaron a la "nueva" nación, y permanecen en los sectores de más bajo desarrollo, como un legado del eliminado sistema de castas.
El espectacular despegue que tuvo la economía india desde el inicio del siglo XXI, su empuje tecnológico y su desarrollo nuclear, provocaron cambios en las relaciones políticas y comerciales mundiales, ya que los países más poderosos del planeta buscan ahora alcanzar acuerdos económicos, militares y financieros con Nueva Delhi, considerada como una de las futuras grandes economías del planeta junto a Rusia, Brasil y China.
La India, con una superpoblación de 1.100 millones de personas, dejó de ser un país prometedor y en la actualidad crece al 8% anual. Según los analistas, en dos años sobrepasará en crecimiento a la economía china y será un actor determinante en el reequilibrio internacional. Como prueba del fuerte crecimiento y de la proyección del país asiático, es que en la segunda mitad de 2010 los mandatarios de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas visitaron Nueva Delhi para cerrar distintos tipos de acuerdos con quien se convirtió en el socio más codiciado.
Y en mayor o menor medida, las grandes potencias expresaron su apoyo a que la India ingrese con un asiento permanente en el Consejo de Seguridad, siempre y cuando se logre antes la controvertida reforma que permita ampliar el número de integrantes del organismo de mayor poder de la ONU.
Sin embargo, mientras la economía crece sin parar, el gobierno incrementa las pruebas nucleares y ya posee la bomba atómica, unas 200 millones de personas pasan hambre y 60 millones de niños sufren desnutrición, y la asistencia de alimentos es utilizada para sacar réditos políticos. Estos sectores todavía no se incorporaron a la nueva India.
Acuerdos con las potencias. En la última mitad de 2010, llegaron a la capital india los mandatarios de los cinco países que tienen una silla permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China- y sellaron acuerdos por unos 50 mil millones de dólares en distintos sectores de la economía.
El primero en pisar Nueva Delhi fue el primer ministro británico, David Cameron, quien llegó acompañado por una amplia comitiva de empresarios interesados en firmar acuerdos económicos en diferentes áreas. La perla de los acuerdos fue el contrato por más de 1.000 millones de dólares que suscribió el consorcio aeroespacial británico BAE Systems para venderle a Nueva Delhi 57 cazas de entrenamiento del tipo Hawk.
Barack Obama también dijo presente y firmó acuerdos valuados en 10.000 millones de dólares, algunos de los cuales derivarán en la creación de 50 mil empleos en los Estados Unidos. Entre las compañías estadounidenses beneficiadas está la Boeing, que le venderá a la India 10 aviones de transporte militar.
Detrás de Obama llegó el presidente francés Nicolás Sarkozy, quien selló un contrato que abre las puertas a la compañía gala Areva (controlada en un 93% por el Estado) para construir dos plantas atómicas en el estado indio de Maharasthra. Además, confirmó que Francia modernizará la flota de 51 aviones Mirage 2000 de la Fuerza Aérea india.
El presidente ruso Dmitri Medveded por su parte logró jugosos contratos para el complejo militar de su país, que desarrollará un proyecto conjunto con la industria de aviación india para fabricar cazas de quinta generación. Una empresa rusa también agregará otros dos reactores nucleares en la planta que actualmente construye en el sur de la India.
Rusia es el primer proveedor de armamento a la India, a pesar de la creciente competencia de otros países. Los expertos calculan que la mitad de las armas importadas por Nueva Delhi son rusas. Pero Moscú enfrenta la competencia europea y estadounidense debido a que Nueva Delhi busca diversificar sus fuentes de aprovisionamiento y es cada vez más exigente en cuanto a precios y calidad del material militar.
Con China la une una cuestión particular. Se trata de las dos economías emergentes más pobladas del mundo, mantienen un volumen de comercio de unos 60.000 millones de dólares y pretenden aumentarlo a 100 mil millones para 2015.
"La fortaleza de nuestras relaciones contribuirá a la estabilidad, la paz y la prosperidad a largo plazo, no sólo de Asia sino del mundo entero", aseguró el primer ministro indio Manmohan Singh.
A los mandatarios de los dos países parece no importarles que India haya acudido a la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz a Liu Xiaobo, los conflictos limítrofes pendientes, la relación que mantiene China con Pakistán, ni los regímenes opuestos de gobierno: el comunismo chino frente a la mayor democracia del planeta, la India. Por delante de todo esto están los negocios y los acuerdos comerciales.
Un puesto en el Consejo de Seguridad. A cambio de los millonarios acuerdos, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad expresaron su apoyo a una eventual entrada de la India al principal organismo de la ONU, un objetivo que Nueva Delhi añora desde que lideró el Movimiento de Países No Alineados en plena Guerra Fría.
"Rusia considera a la India como un candidato favorito y digno de un puesto permanente en el Consejo de Seguridad, una vez que se tome la decisión de ampliar el organismo", expresó el ruso Medvedev.
India, al igual que Alemania, Brasil y Japón, pretenden una silla permanente en el Consejo de Seguridad, aunque para ello debería aprobarse la controvertida reforma que impulsan para modificar su composición.
"El orden justo y sostenible internacional que Estados Unidos busca, incluye una ONU eficiente, eficaz, creíble y legítima; por eso espero con interés la reforma del Consejo de Seguridad que incluya en los próximos años a India como miembro permanente", reiteró el mes pasado el presidente norteamericano, Barack Obama.
El punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y la India -que desde su independencia en 1947 se mantuvo cercana a la Unión Soviética- fue el acuerdo nuclear firmado en 2008.
El gobierno chino en principio rechazó el eventual ingreso indio como miembro permanente por cuestiones geopolíticas, ya que es un aliado de Pakistán, el gran enemigo de Nueva Delhi. En 2005, China cambió de postura y anunció que apoyaría a la India para un asiento permanente, pero sin posibilidad de veto. Pero es precisamente ese derecho a veto lo que distingue a un miembro permanente del Consejo.
Por ahora, el país acaba de ingresar como miembro temporario por dos años junto a Colombia, Sudáfrica, Alemania y Portugal, elegidos en octubre pasado por la Asamblea General.
La India, que es uno de los miembros fundadores del Consejo de Seguridad, participó en operaciones en la República Democrática del Congo, Chipre, Camboya, Yemen, Somalia, Ruanda y Namibia. Hasta el momento, el discurso de Krishna Menen (enviado de la India al Consejo de Seguridad) es el más largo entregado nunca en esa instancia de la ONU: el 23 de enero de 1957 habló durante ocho horas para defender la presencia en Cachemira.
Los números de la India. La República de India es una unión de estados federados que alberga a la sexta parte de la humanidad. De los 1.100 millones de habitantes que tiene, 300 millones viven por debajo del nivel de pobreza, 60 millones de chicos son indigentes y 750 millones de personas no saben leer ni escribir, entre ellos la mitad de las mujeres.
Aunque el sufragio no es obligatorio, en las elecciones vota cerca del 60% de los empadronados y es una de las democracias más participativas del mundo.
El tradicional sistema de castas, que fue abolido por la Constitución en 1950, sigue vivo y las castas inferiores (dálits o intocables), las comunidades tribales y los pequeños agricultores sufren las mayores injusticias: trabajan en condiciones degradantes, no tienen acceso a la propiedad de la tierra y sufren violencia física y psicológica por parte de las castas superiores.
Centro de la pobreza mundial. El país mostró un espectacular crecimiento económico en los últimos años, pero una enorme porción de la población todavía no percibe ninguna mejora en su vida. Incluso un informe de Naciones Unidas de octubre pasado reveló que el sur de Asia vive la peor situación de hambre de los últimos 40 años, y que hay 100 millones más de pobres que hace dos años.
Otro informe reciente de la fundación india Navdanya denunció que más de 200 millones de personas pasan hambre en la India –más que en todo el África subsahariana-y cerca de 60 millones de niños sufren desnutrición.
Navdanya, que coordina a más de 70.000 agricultores, está presidida por Vandana Shiva, quien afirma que las medidas adoptadas por el Gobierno indio son "insuficientes e ineficaces".
Su desesperante realidad derivó en un reclamo dramático: unos 2.000 agricultores de la región de Jharkhand que soportan el cuarto año seguido de sequía, le pidieron permiso a la presidenta Pratibha Patil para suicidarse en masa. En la carta enviada a la mandataria expresaron su situación límite: "Ya que no podemos llevar una vida respetable debido a nuestra pobreza, queremos solicitar permiso para tener una muerte honorable".
Y el pedido tiene un antecedente: en el estado central de Madhya Pradesh, 30 agricultores se suicidaron en julio, acuciados por el hambre y las deudas. En esa zona, donde el 60% de los niños sufren malnutrición, hay más gente pasando hambre que en Etiopía o Sudán, según datos del propio gobierno indio.
La sequía sufrida en varias regiones, unida a la escasez de lluvias en el monzón de 2010, hacen que en gran parte de la India, paradójicamente, quienes producen la comida son quienes más hambre pasan.
Corrupción en la distribución de alimentos. Los cientos de millones de pobres que tiene la India demuestran que los programas gubernamentales de distribución gratuita de comida y los préstamos a bajo interés destinados a los pobres aún no son suficientes.
Y, como sucede en muchos países, existen cruces de reclamos y acusaciones entre la Administración central y los gobiernos regionales. Los mandatarios regionales culpan al Gobierno central de no ayudar lo suficiente en lo que consideran una catástrofe nacional, mientras que en Nueva Delhi les exigen que administren mejor la asistencia en lugar de almacenar las mercaderías enviadas o comerciar con ellas.
La advertencia del Gobierno surge porque se estima que la mitad de los alimentos provenientes de programas de ayuda terminan siendo desviados por funcionarios corruptos.
Las enfermedades en la India. Debido a que un alto porcentaje de la población, sobre todo en el ámbito rural, no tiene acceso al agua, enfermedades como el cólera, la fiebre tifoidea, la poliomielitis, el paludismo, la tuberculosis o la lepra son comunes en vastos sectores de la población.
En 2009, la poliomielitis atacó a más de 1.600 chicos en todo el mundo, 741 de los cuales eran de la India, en especial de los estados de Bihar y Uttar Pradesh.
No obstante, una alianza internacional de lucha contra esa enfermedad generó una baja sustancial en los casos reportados. Para ello el Gobierno trabaja con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Rotary Internacional, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos y Unicef. También reciben millonarias contribuciones de la Fundación Bill y Melinda Gates.
Por ese motivo, la gente que viaja a la India, por turismo o negocios, debe aplicarse una serie de vacunas. Es recomendable la aplicación de la vacuna contra la Hepatitis A, ya que existe alto riesgo de contraer la enfermedad, en particular los jóvenes. También se debe aplicar la vacuna contra la fiebre tifoidea, una enfermedad infecciosa de origen digestivo, que se transmite en general por falta de higiene a través del agua y alimentos contaminados.
Además, conviene vacunarse como mínimo dos semanas antes de iniciar el viaje contra la difteria, el tétanos, la poliomielitis, el tifus, la rabia, y también tomar precauciones contra la malaria.
El turismo es una gran fuente de ingresos para la India y la cifra de visitantes va en franco aumento en los últimos años. En 2010, el país recibió casi cinco millones de visitantes extranjeros, más del 10% más que el año anterior.
Misiles capaces de trasladar cabezas nucleares. A pesar de los millones de pobres e indigentes que posee, de los altos índices de analfabetismo y de la persistencia de enfermedades que ya están prácticamente extinguidas en los países más desarrollados, la India continúa su carrera armamentística. El mes pasado, probó con éxito dos misiles balísticos tierra-tierra de corto alcance que pueden ser dotados de cabezas nucleares, un día después de que su enemigo histórico, Pakistán, realizara su propio ensayo con un misil balístico de medio alcance.
Los misiles del tipo Prithvi-II (tierra en sánscrito, con un alcance de 350 kilómetros, fueron lanzados exitosamente desde la costa del estado oriental de Orissa un día después de que Pakistán hiciera una prueba exitosa de su misil Hatf V, que tiene un alcance de hasta 1.300 kilómetros y también puede transportar ojivas nucleares.
La India mantiene una carrera armamentista con Pakistán después de haber librado tres guerras desde la partición del subcontinente en 1947.
Además de los Prithvi, la India cuenta en su arsenal con los Agni, de mayor alcance, y el Brahmos, este último desarrollado en cooperación con el complejo militar ruso.
India lidera el crecimiento. Asia continuará liderando el crecimiento global en 2011, aportando un 40% del total mundial. Según Standard Chartered, el crecimiento será más equilibrado y sostenible, con fuentes de demanda mucho más diversificadas.
El crecimiento lo van a seguir liderando la India junto a China e Indonesia, gracias a sus enormes mercados domésticos.
El gran desafío del país es lograr que los números positivos de la economía se trasladen a los millones de personas que viven en la más absoluta miseria, sin acceso al agua y padeciendo enfermedades desterradas en casi todo el mundo.
Fuente: Gaceta Mercantil