En un emotivo acto en donde se hicieron presentes diferentes asociaciones locales y representantes de colectividades que habitan el suelo sanrafaelino, la "Junta Fallera Valenciana" recordó un nuevo aniversario de la independencia de Valencia.
Un 9 de octubre de 1234 el rey Jaime I de Aragón hacia su ingreso a la ciudad "che" para liberarla del yugo musulmán. Valencia es una de las primeras regiones que logró doblegar a los musulmanes quienes se terminaron por retirar en 1492 del territorio ibérico.
Durante la ceremonia, el Secretario de Hacienda del Municipio, Javier Cófano se dirigió a los presentes "agradeciendo el trabajo y el esfuerzo que esta comunidad le aportó al Departamento".
Luego de estas palabras hubo una serie de bailes que duraron aproximadamente una hora y media. Estos bailes fueron interpretados por conjuntos de folklore hispanos, el Ballet Municipal y hubo folklore norteño en una muestra de unidad entre ambos países.
Luego se colocó una ofrenda floral al monumento del General José de San Marín quien como el Rey Aragón fue un libertador de los pueblos oprimidos.
Al respecto Antonio Serrat, dirigente de la Junta, se mostró muy contento por "la cantidad de gente que se acercó a la Plaza y compartió estos festejos con nosotros".
Serrat contó que "la Junta tiene más de 60 años de antigüedad en San Rafael pero esto se vió interrumpido y recién hace tres años volvimos a constituirnos como tal" y agregó que "la sede está ubicada en la calle El LIbertador 217".
Actualmente esta asociación se dedica a difundir las costumbres valencianas y a celebrar todas las festividades afines a esta cultura. Entre las activiadades que desarrolla la Junta se encuentra un programa que se denomina "Volver". Esta iniciativa subsidia viajes culturales a Valencia para aquellos que quieran volver a disfrutar de esa tierra.
Asimismo la asociación se financia con actividades propias como el dictado de cursos, el acceso a una biblioteca y sobre todo la elaboración de paellas que luego son vendidas para "juntar unos mangos" como diría Serrat.