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Hoy el día comenzó bastante temprano, aun cuando faltarían horas para ejercer mi derecho al voto. Comenzó en Maracay, pero yo apretaría los óvalos en La Candelaria, Caracas.
A las 5:00 am me despierto, enchufo el calentador para que mi esposa, que si vota en Maracay, se acicale, vaya, ejerza su derecho y su deber para luego partir a la capital.
El camino fue bastante bueno, poco flujo vehicular y buen tiempo. Buenos augurios para no pensar en escollos ni problema alguno... Próxima estación: Candelaria.
La entrada a Caracas sin novedad, la llegada al Centro de Votación, igual.
Comienza la búsqueda en los listados externos para enterarme mesa y página de cuaderno.
Algo pasó, no veía mi número de cédula, repetí el ciclo y nada... Próxima estación: angustia.
Me dirijo al miembro del Plan República, procurando llegar en buena onda y de modales pulcros:
- Disculpe, en los listados dispuestos, no me ubico...
- (El funcionario): Permítame su número de cédula y verificamos adentro... Mesa 2, pase adelante.
Captahuella, directo a la mesa, la pregunta de rigor: "¿Sabe usted cómo votar?".
Apliqué el dedo las cuatro veces que solicicitaba mi circuito y luego... VOTO.
- "Deme el chiquito"*, me dice la señora de guantes profilácticos, manchados de responsabilidad color morado; le pido que lo trate bien, que no lo marque más de lo necesario. Y me dice de manera graciosa y hasta maternal: "Si quieres te pinto la uñita". Me reí y con una leve sonrisa, pero con muchas razones, me fuí.
Aquellos que lo lean y sientan que es meramente etnográfico, mis disculpas, pero es que el proceso solo me tomó 15 minutos. Y esta nota redactada desde un móvil; porque la cola que no hice en la mesa, la hago en la autopista...
Caracas + lluvias + conductores irresponsables.
No me puedo quejar, y mucho menos de mi suerte, que bien merecida está después de tan larga y exhausta campaña que, para un Ni-Ni que sí vota, espera sean más sinceras, solemnes y sencillas.
Notas:
- NI-NI es el nombre que los analistas le han dado a aquellos electores no alineados con ninguno de los bandos en la polarizada dinámica política venezolana. Los bloques pro oficialismo u oposición parecieran estar equilibrados en torno a un 45% y los NI-NI representando el 10% suelen ser la llave de las elecciones. Hasta ahora Chávez y sus partidarios han sido más efectivos en su mensaje o bien para desmovilizarlos o para ganarlos a sus parciales en ciertas elecciones.
- "El chiquito" se refiere literalmente al dedo meñique. En Venezuela se suele manchar la falangina de este dedo hundiéndolo en un frasquito con tinta indeleble púrpura para evitar que algunas personas voten más de una vez.
- Sobre "el chiquito" en Rotando de Maracay a Caracas; figurativamente le decimos "el chiquito" al culo. La broma más antigua y más usada en día de elecciones es la de "dame el chiquito" y ahora "moja el chiquito" primero porque antes se elegían parlamentarios conjuntamente con Presidente y la tarjeta de los primeros era más pequeña que la del último, y ahora por el
tema de la tinta indeleble...
- Especial desde Caracas para MDZ. Agradecemos el testimonio de Héctor Cardona.