El intendente Víctor Fayad firmó el decreto 1.115 que colocó a cargo del Ejecutivo Municipal al presidente del Concejo, Marcelo Rubio. El decreto tiene fecha de ayer, 1 de setiembre, aunque el intendente se habría ausentado de la ciudad –y del país, en realidad- el martes por la noche.
El asunto es que la comunicación de la ausencia de Fayad fue tan confusa que incluso alteró las coordenadas del propio Rubio. Ayer a media mañana, el concejal no había recibido aún ninguna comunicación, ni estaba seguro si Fayad estaba en la ciudad, ni sabía cuántos días había tenido que reemplazar al jefe comunal desde que asumió en marzo la presidencia del Concejo. Tampoco sabía dónde estaba el intendente ayer ni cuándo regresaba, ni a qué había viajado. Al menos esas fueron sus respuestas a MDZ Online cuando fue consultado el miércoles al mediodía. Después, el concejal desconectó el teléfono para los periodistas de este diario.
Los viajes del intendente suelen manejarse con mucha reserva. De hecho, las preguntas sobre éste en particular que hemos trasladado al área de prensa de la capital mendocina, fueron contestadas con un comunicado entregado en nuestra redacción esta tarde, 28 horas después de que enviamos la pregunta. No era tan difícil, seguramente, informar quién estaba al mando de la Municipalidad o dónde está el intendente, algo para lo que aun no hay respuesta oficial, aunque se sabe que ha viajado invitado por un foro de alcaldes en Colombia.
Algunos concejales se quejan de que Fayad no cumple la Ley Orgánica de Municipalidades para comunicar sus reiteradas ausencias. Y que en ocasiones se ausenta primero, y envía los pedidos de autorización al Concejo más tarde. En este caso, Fayad firmó el decreto antes de irse pero recién ayer le asignaron número a la norma.
Lo que no se entiende es si por varias horas la Municipalidad de la capital estuvo acéfala, porque Rubio no sabía nada ni le habían comunicado novedades, si el propio concejal Rubio –que preside el concejo y reemplaza naturalmente a Fayad- estaba “distraído” y no se dio cuenta de que estaba a cargo de la comuna cuando fue consultado, o si directamente decidió no transmitir información o hacerlo de manera errónea, vaya uno a saber por qué razones.
El artículo 97º de la ley 1079 dice que “El Intendente no podrá ausentarse de su respectiva jurisdicción municipal por más de cuatro días hábiles sin previo aviso al Concejo Deliberante, ni más de diez días sin permiso concedido previamente por el Concejo. En los casos de ausencia, enfermedad, licencia o suspensión, reemplazará al intendente en sus funciones el Presidente del Concejo Deliberante y en defecto de éste, los Vicepresidentes, por su orden”.
El decreto 1.115 dado a conocer por la Municipalidad es simplemente un acto jurídico de traspaso de mando. Lo que no fue difundido es la comunicación al HCD, la que debe contener las razones, plazos y demás explicaciones sobre la ausencia. “Lo que comúnmente hace el intendente es avisar o llamar por teléfono para avisar que se va a demorar, una vez que ya viajó”, dijo un edil de la oposición. Esto contrapone el espíritu de la disposición, porque el HCD debe tener la facultad de aprobar o no la ausencia del intendente.