El gobernador Celso Jaque participó de la procesión y de la misa para recordar al patrono de la provincia, Santiago Apóstol. En un acto que fue presenciado por poco más de 500 personas y que tuvo una fuerte crítica a la ley que permite el matrimonio igualitario, el mandatario evadió la pregunta sobre el sobre paso oficial del vicegobernador Cristian Racconto al peronismo disidente.
Como era de esperarse, Racconto no estuvo presente en la fiesta tradicional presidida por el obispo auxiliar Sergio Buenanueva –ya que monseñor José María Arancibia encabezó un festejo en Guaymallén-; sin embargo, su nombre fue mencionado por la prensa que esperó de Jaque algún comentario. Sin embargo, la evasiva fue la mejor salida para el gobernador.
“Estoy trabajando por los mendocinos. Ésa es mi función. Es para lo único que tengo tiempo: trabajar, trabajar, trabajar” y así el mandatario se perdió entre los saludos de la gente. Justamente, la escasa presencia de concurrente a la tradicional celebración dio la nota de la jornada.
Sin embargo, entre los fieles presentes se notó un calor popular y una ferviente fe. Sobre todo, cuando el obispo Buenanueva señaló en su homilía: “Un enorme gracias a todas las personas que se expresaron a favor de la riqueza inigualable del matrimonio entre el hombre y la mujer”.
El agradecimiento cosechó un caluroso aplauso, que aumentó cuando el presbítero dijo: “Cuando el Estado traspasa sus límites, urge escuchar la voz de Dios en la conciencia humana”. Sin embargo, ante esta difícil brecha que se abría entre el altar y el lugar donde estaba Jaque, el gobernador aplaudió poco después y con unas palmas tibias. Más tarde, con los periodistas se refirió a este punto.
No sólo la escasa concurrencia de peregrinos –a comparación de años anteriores- sino que también la falta de funcionarios se hizo notable durante la celebración realizada en la Peatonal, en las puertas de la Parroquia Santiago Apóstol y San Nicolás. El gobernador trató de dar una justificación diciendo que se trataba de domingo, un día dedicado a la familia y dejó bien en claro que a los funcionarios a quienes les pidió compañía, estuvieron presentes.
La presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo, el ministro de Desarrollo Humano, Carlos Ciurca, y el secretario de Medio Ambiente, Guillermo Carmona, fueron los que caminaron junto a Jaque. “A los que pedí que me acompañaran, han estado presente. No puedo responder por aquellos que se comprometieron y no estuvieron”, deslizó el mandatario provincial.
En cuanto a las palabras vertidas por el obispo auxiliar, el gobernador se limitó a decir: “La Iglesia tiene el derecho de establecer cuáles son los requisitos para que los fieles sean parte” e, inmediatamente, se refirió a lo que le compete como Estado: “Hay que garantizar el pleno derecho a aquellos que quieren elegir libremente su religión y nosotros como Estado debemos hacer cumplir la ley, pero tampoco podría negar a monseñor Buenanueva decir lo que siente”.
En el mismo sentido, Jaque volvió a referirse a la “objeción de conciencia”, la cual no tiene que existir para las instituciones pero sí puede ser el derecho de los ciudadanos: “Más allá de mi postura personal, hoy tengo que hacer cumplir la ley. Cualquier funcionario podría tener el uso de plantear la objeción de conciencia y como Estado hay que garantizarlo”.
Respecto de por qué sería importante hacer un listado con los objetores de conciencia, Jaque dijo: “Sería lamentable que dos personas se encuentren, una queriendo hacer cumplir su derecho -por ejemplo casarse con alguien del mismo sexo- y la otra también –apelar al uso de la objeción de conciencia-.” Sin embargo, el mandatario insistió: “He garantizado el ejercicio de los derechos hacia todos los que la Constitución se lo da: tanto para los que acceden al beneficio, como para aquellos que plantean la objeción de conciencia”.