La Red Argentina Contra el Tráfico de Especies Silvestres (RACTES) presentará mañana un pedido formal para que la Nación derogue una habilitación a un coto de caza y criadero de pumas pampeano, que permitió que esas prácticas se realicen sin ningún tipo de estudio técnico sobre la situación de la especie.
El reclamo será presentado ante la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, que preside Homero Bibiloni, bajo el mando de quien se encuentra la Dirección de Fauna Silvestre, dirigida por Edgardo Daniel Ramadori, quien emitió la habilitación.
La provincia de
La Pampa había habilitado la caza deportiva de pumas de criadero y este año se sumó la Nación, lo cual desató una intensa polémica con las organizaciones ambientalistas.
Según dijeron expertos en fauna de la RACTES, el permiso de Ramadori fue otorgado sin ningún tipo de estudio sobre la situación de la especie en el país, lo que podría exponer al puma al peligro de extinción.
El permiso sienta jurisprudencia nacional para que otros cotos de caza en toda la Pampa, e inclusive en varias zonas del país soliciten el mismo permiso, lo cual expondría aún más la especie del puma, sobre la cual poco se sabe en el país.
Las piezas de esta especie no podían ser sacadas del país a pesar de que en la provincia estaba permitida la caza deportiva, pero a partir de la autorización de la Dirección de Fauna de la Nación los cazadores podrán llevar la cabeza de puma al exterior.
El coto "beneficiado" por el Gobierno es el denominado "La Perichona", que obtuvo la autorización de parte de la Dirección que preside Ramadori.
Ubicada en el camino terciario que se dirige a la Estación Gamay, a 6 mil metros del kilómetro 244 de la ruta nacional 35, La Perichona ofrece la cacería de pumas nacidos en cautiverio a través de su página web en cinco idiomas.
"Cumplir con el sueño de todo cazador que llega a estas tierras", es el objetivo del coto de caza, cuya página web no identifica a sus propietarios ni responsables inscriptos, culpables de la depredación de la fauna pampeana.
Por lo general, los impulsores de los cotos enjaulan los animales, los dopan o debilitan brindándoles escasa alimentación y hasta propinándole golpes y luego los sueltan al monte pampeano para que la caza de los turistas sea segura y el proyecto turístico se transforme en un éxito.
Estimaciones extraoficiales indican que en La Pampa existen unos 150 cotos de caza, pero La Perichona es el único que hasta el momento contaría con la autorización en todo el país, aunque el permiso de Fauna Silvestre es el primer paso para que otros cotos comiencen a solicitar el permiso.
La realidad actual indica que la Nación habilitó al coto La Perichona para que ponga en práctica la caza de pumas y las organizaciones ambientalistas piden una urgente marcha atrás con el permiso, para que no se continúe depredando la especie.
El Puma de uno de los diez felinos que viven en Argentina, el segundo en tamaño después del Yaguareté, aunque es escasa la información oficial sobre su situación poblacional, lo cual se convirtió en una de las principales críticas de las organizaciones ambientalistas a las autoridades de Fauna.