La Justicia ordenó hoy realizar una segunda autopsia al cuerpo de Lucas Rebolini, hijo de los actores Leonor Manso y Antonio Grimau, luego de aceptarlos como parte querellante de la investigación por la muerte del joven, quien pasó más de 30 días como NN en la Morgue Judicial.
Fuentes judiciales informaron a Noticias Argentinas que el juez de Instrucción porteño Carlos Bruniard envió esta mañana un oficio al Cuerpo Médico Forense ordenando realizar una segunda autopsia, luego de que se presentara un perito de parte en representación de los actores.
Las fuentes consultadas por NA informaron que la decisión del magistrado fue adoptada en la misma resolución en la que aceptó a la familia como querellante -anoche-, pero precisaron que la orden de realizar la segunda autopsia fue concretada hoy luego de que se presentara el perito de parte para asumir el cargo.
En tanto, hoy las autoridades del Hospital Fernández confirmaron que Lucas Robolini Manso, de 36 años, se había escapado de dicho centro de salud y luego volvió a ser ingresado por la Policía tras hallarlo en la vía pública con "una psicosis tóxica".
El pedido de actuar como querellantes fue presentado ayer por la familia Grimau-Manso, y con ese carácter tienen la posibilidad no sólo de tomar parte de la causa, sino también de proponer medidas de prueba más allá de las sugeridas por el fiscal.
Mientras se ordenó una segunda autopsia, el fiscal de Instrucción Marcelo Solimine aún espera una serie de informes complementarios para determinar con certeza la causal de la muerte del músico, sobre quien hasta el momento se supo que falleció por "neumopatía", de acuerdo con el informe de la autopsia que se realizó hasta el momento.
Hoy, en conferencia de prensa, la directiva del Hospital Fernández Angela Martín confirmó que el joven se había escapado de dicho centro de salud apenas fue ingresado -en la madrugada del 6 de febrero-, y luego fue llevado nuevamente por una ambulancia del SAME.
"El paciente ingresó con una psicosis tóxica, en esas circunstancias no hay posibilidad de diálogo, convencimiento ni intercambio. Cuando el paciente se fuga, se pide participación de la policía para ubicarlo y contenerlo. Hay que invertir al menos la fuerza de cinco hombres grandes, para que lo lleven al plano horizontal y a partir de ahí, medicarlo", explicó la profesional a la prensa.
Sobre la identificación del joven, Martin explicó que "no estaba en condiciones de informar sus datos de filiación y no tenía documentos", razón por lo que se pidió "la identificación a la Policía".
Lucas Rebolini se fugó del Hospital por el plazo de una hora -según detalló la directora- pero tras ese lapso fue llevado nuevamente por el personal de una ambulancia del SAME.
El músico, quien fue intensamente buscado por sus familiares, estaba muerto desde los primeros días de febrero y su cuerpo en la morgue judicial, en un caso que fue caratulado como "muerte por causa dudosa".
El cuerpo de Lucas se encontraba depositado en la Morgue Judicial sin identificar por la policía, pero su deceso se produjo en el hospital Fernández, adonde fue llevado, aparentemente, tras un ataque demencial en la vía pública.
Según la investigación, el 6 de febrero el fallecido estuvo demorado por la policía a raíz de una denuncia que formularon unos vecinos, luego de que lo encontrasen "descompuesto y desorientado" en la intersección de las calles Castex y Salguero, del barrio porteño de Palermo.
De allí fue trasladado al Fernández, donde falleció a los cuatro días, el 10 de febrero a las 9:15, "por insuficiencia respiratoria y paro cardíaco, dándose a partir de allí la pertinente intervención a esta Fiscalía que dispuso en consecuencia la realización de exámenes necroscópicos de rigor", según la investigación.
Así, el 12 de febrero su cuerpo fue llevado a la Morgue Judicial, hasta determinar que se trataba del hijo de los actores, dado que los peritajes dactiloscópicos se demoraron porque no podían determinar la identidad veraz del occiso.