"El abuso sexual de niños es un delito execrable. Nuestra sociedad tiene una sola vía para superarlo y es el de saber toda la verdad sobre lo que pasó", dijo Merkel en un discurso ante la Cámara de Diputados en Berlín, según la agencia de noticias DPA.
Los casos de abusos, que se empezaron a conocer en Alemania en enero y cuya dimensión desde entonces no ha dejado de crecer día a día, "no se limitan a un sólo grupo", dijo Merkel refiriéndose a la Iglesia Católica, sino que "se produce en muchos sectores de la sociedad y es algo que aparece aún hoy, si bien de otra forma, pero con las mismas consecuencias" para los afectados.
Merkel anunció además que revisará los plazos de prescripción de los delitos de abuso sexual de menores y que la sociedad debe considerar la necesidad de ofrecer indemnizaciones para las víctimas.
La ola de denuncias de abusos sufridos por escolares en diversos establecimientos educativos incluye a centenares de casos que se produjeron en las últimas décadas. La mayoría de los delitos han prescrito, por lo que no habrá una condena jurídica a los responsables.
El escándalo fue analizado la semana pasada por el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, el obispo Robert Zollitsch, y el papa Benedicto XVI, quien, sin embargo, hasta ahora no se refirió en público al tema.