Río Negro. Una jubilada de 64 años fue atacada por dos perros cuando iba caminando hacia un kiosco en Fernández Oro. Uno de ellos "le arrancó un pedazo de carne" de la pierna, relató su marido ayer.
El hecho sumó más quejas de los vecinos por "la cantidad de perros sueltos en la calle". Y una vez más, exigieron soluciones.
El ataque ocurrió alrededor de las 19.30 del lunes cuando Carmela Villar (64) iba a comprar una tarjeta telefónica. José Pardo, su marido, relató que la atacaron dos perros "que tienen dueño pero siempre andan en la calle". Sólo uno de ellos la mordió en la pierna derecha. Un hombre que iba en bicicleta y una joven ayudaron a la jubilada y evitaron que la agresión fuera mayor.
Villar fue llevada al hospital de Fernández Oro pero debido a la gravedad de la herida la trasladaron a un centro privado de Cipolletti. Allí los cirujanos le dijeron que tendrá "de dos a tres meses" para que la lesión cicatrice. Deberá hacer reposo. "Puntos no se pueden poner y tampoco se puede hacer un injerto. Tiene que cicatrizar de adentro hacia afuera", relató Pardo.
Dijo que los perros –que no eran de raza- iban con los hijos del dueño cuando se fueron contra su mujer. Uno de ellos, que era "de color negro, con cola corta y de tamaño mediano", fue el que la mordió. "Siempre andan perros sueltos en Fernández Oro. Es un problema", se quejó el hombre. Lo mismo dijeron ayer varios vecinos al enterarse de lo sucedido en proximidades de Los Alerces y Bahía Blanca. "Ya no se puede caminar por ningún lado ni andar en bicicleta. Los perros sueltos son un peligro", criticó una mujer.
La noticia llegó ayer al Concejo Deliberante. Antes de sesionar, Pedro Cid, Raúl Villarroel, María Heredia y Walter Soto, "expresaron su malestar por la actitud de los dueños que además de tener varios perros permiten que deambulen por todo el barrio poniendo en peligro la integridad física de los demás", informó ayer "Noticias de Oro".
Los ediles recordaron que hay una ordenanza que en uno de sus artículos expresa: "prohíbase a los dueños, guardadores y/o tenedores de canes y felinos que los mismos deambulen sueltos por la vía pública y en lugares no habilitados para tal fin, siendo pasibles de las sanciones establecidas en la presente ordenanza". También dispone "la prohibición de tenencia de más de tres animales en el patio de la vivienda y el empadronamiento obligatorio de mascotas. Su incumplimiento será pasible de futuras sanciones", agrega. Pero los perros "siguen en la calle", cuestionan los vecinos.
Fuente Río Negro