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Dicen que las brujas no existen. Pero que las hay… las hay… Y tal vez por eso la oposición se prepara para un escenario electoral bien distinto al planificado hasta el momento. Y aunque el kirchnerismo lo niega, al menos en segundas y terceras líneas, la hipótesis de trabajo de macristas, radicales, y parte del peronismo disidente es que las elecciones generales se realizarían en marzo o abril del año que viene, y no en octubre, como debería suceder.
La versión empezó a circular la semana pasada, cuando el gobernador de Misiones Maurice Closs debió salir a negar que en un corto vuelo entre su provincia y Buenos Aires, la presidenta Cristina Fernández le hubiese anticipado la idea de adelantar en siete u ocho meses las elecciones a Presidente de la Nación, y el resto de los cargos electivos nacionales, tal como se hizo en los comicios legislativos del año pasado. Esa versión tuvo inmediata repercusión en los medios nacionales e internacionales.
Pero en la Argentina, basta que alguien diga que algo no es cierto, para que todo el mundo le preste atención especial. Por eso, Mauricio Macri aceleró los tiempos para instalar su candidatura presidencial. Y no fue el único en moverse en este sentido.
El jueves pasado, en la Casa del Chubut, se reunieron por casi dos horas uno de los referentes del peronismo disidente, Felipe Solá, con uno de los gobernadores que se ha instalado como precandidato presidencial, el chubutense Mario Das Neves. De acuerdo a lo que trascendió de esa reunión, uno de los temas de conversación fue el plan de Néstor y Cristina Kirchner para adelantar las elecciones. Antes, habría en marcha un proyecto para modificar la reforma política, o al menos derogar las internas abiertas, simultáneas y obligatorias. Ello eliminaría el “piso” alto que la nueva ley les exige a los partidos políticos para competir, y que dejaba afuera a buena parte de expresiones significativas de la política, aunque minoritaria. “Pino” Solanas, Claudio Lozano y Martín Sabatella, entre otros, apoyarían esta idea. En total, la izquierda potencialmente aliada de Néstor Kirchner en la Cámara de Diputados de la Nación reúne 26 escaños, lo que sumado a otras alianzas le daría al oficialismo la fuerza necesaria como para avanzar en este plan, si es que decidieran concretarlo. Hoy, la reforma política sólo le da aire electoral a partidos como el PJ, la UCR, el PRO, y Coalición Cívica, con lo justo. Y otros 31 partidos políticos pugnan por cumplir con los requisitos.
La pregunta es… ¿Por qué adelantarían las elecciones?
Los peronistas disidentes lo ven claro. –El peronismo opositor está fragmentado. Ninguno de los potenciales candidatos a presidente aun si Macri decidiera participar podría sumar por sí mismo más que Kirchner en una general. Incluso con el 70 % de la población en contra, Néstor es el único peronista capaz de ganar hoy una primera vuelta, o de entrar cómodo a la segunda. Si nosotros no nos ponemos de acuerdo y nos encolumnamos detrás de un solo candidato, las mejores chances son para el kirchnerismo- afirman. De estos temas hablaron Solá y Das Neves el jueves. Hay que recordar aquí que a los dos citados, se agregan como presidenciables del peronismo opositor Francisco De Narváez, alguno de los Rodríguez Saá, Carlos Reutemann y Eduardo Duhalde. Y hay que ver qué hace Mauricio Macri: ¿acuerda con De Narváez, con Solá, con el “Lole”, o se juega en soledad la primera vuelta? Esto último parece improbable.
En este escenario de adelantamiento, no hay que dejar de tener en cuenta problemas progresivos como la inflación, el déficit fiscal, y la pulseada de las provincias por mayores recursos, capítulo que esta semana tendrá una de sus batallas en el Congreso por un reparto más federal del impuesto al cheque; a lo que Kirchner ha contrapuesto, para entretener a la tribuna, una discusión nueva de la Coparticipación Federal.
El radicalismo
En la UCR que conduce el mendocino Ernesto Sanz no están tan preocupados porque se vote en marzo, abril, u octubre. Para los radicales, dicen, lo único que cambia es la fecha, y los apuros que pasarán para definir las candidaturas. Hoy, los presidenciables en este espacio son Julio Cobos, Ricardo Alfonsín, el propio Sanz (aunque se corra a un costado), Ricardo Gil Laavedra, o incluso el senador Gerardo Morales. Sí advierten un escenario en el que la oposición estará fragmentada, compitiendo con un peronismo de tres candidatos, por lo menos, y dos del espacio que hoy ocupa el agonizante Acuerdo Cívico y Social. Este es un escenario que “le conviene a Kirchner” según advierten los radicales, en un análisis similar al que hacen en el PJ disidente.
“Se vote en marzo u octubre, nadie gana en primera vuelta, y habrá en segunda instancia dos candidatos que no llegarán al 25 % de los votos. Si es así, ojalá que se trate de un peronista y un radical, porque entonces los acuerdos posteriores serán más fáciles de construir, a través de los partidos políticos” afirman en la UCR. Esto quiere decir que si a la segunda vuelta llegasen candidatos sin una estructura federal al estilo del PJ o la UCR como Elisa Carrió, Pino Solanas o aun Mauricio Macri, los tratados de gobernabilidad serán muy complejos, al menos según la particular visión del radicalismo. Están pensando, como se ve, en una “Concertación a la argentina”, a los cachetones y buscando coincidencias en los tiempos que haya entre la primera y segunda vuelta electoral.
En realidad, adelantar las elecciones no es tan fácil. Juan Carlos Jaliff, senador provincial electo y atento seguidor de cuestiones institucionales, apunta: "Para adelantar las elecciones presidenciales, deben producirse las renuncias de la presidenta y el vicepresidente Cobos. El Artículo 95 de la CN modificado en 1994, dice que la elección se efectuará dentro de los dos meses anteriores a la conclusión del mandato del presidente en ejercicio. Esto es el 10 de diciembre de 2011. Nunca se podría votar antes del domingo 16 de octubre del año que viene". Es decir, sólo se puede votar antes, en el marco de la Ley de Acefalía, y con una convocatoria de un presidente transitorio. ¿Se animarán a semejante jugada política?
Nadie admite aún que las elecciones podrían adelantarse. Pero todos ven que ese escenario es el que más le convendría a Néstor Kirchner, aun acechado por la mala imagen y la inflación. El ex presidente podría encontrar en las fisuras y falta de estrategia común de la oposición, el espacio para permanecer en el poder. No ya hasta el 2020, como prometió desde la barricada, pero por lo menos hasta 2015.