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Cientos o miles de niños visitaron alguna vez el consultorio de ese prestigioso médico que falleció el 30 de septiembre pasado. Tenía 83 años y si bien el homenaje más grande lo recibió del amor de sus pacientes, hoy un proyecto busca que su querida memoria quede grabada en un lugar donde se divierten los niños.
Los fundamentos del proyecto de ordenanza versan textualmente:
“El Doctor Euser Carlos Sticca nació en El Arañado, Provincia de Córdoba el día 10 de octubre de 1925, hijo de María Luisa Baronetto y de Luis Sticca. Realizó sus estudios primarios y secundarios en la ciudad de San Francisco, Córdoba. Llegó, con su familia a radicarse en el Dpto. de San Rafael, en el año 1956.
Cursó sus estudios de médico en la Universidad Nacional de Córdoba, su ciudad natal, egresando a la misma el año 1952. Ingresa en el Hospital de Niños de Córdoba, en el año 1949 como practicante, luego, Ad-honorem” se desempeña en el Servicio de Lactantes.
En la Ciudad de San Rafael se desempeñó como Médico Asistente (Ad-honorem) en el Hospital Schestakow entre los años 1954 y 1965. Fue miembro del Tribunal de Ética del mismo.
Por su labor como pediatra ha recibido numerosos premios y menciones.
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Querido por todos, amigos, colegas, pacientes y especialmente padres de familia, Sticca supo ganarse el corazón de la población. Prácticamente pocas deben ser las personas que no pasaron por sus manos. Su generosidad, disposición y entrega total a su profesión hizo que su consultorio, frente a Plaza 9 de Julio por calle 25 de Mayo, fuera un sitio obligado ante urgencias y dolencias de los más pequeños.
"Recuerdo una situación", comenta una señora, "en la que dos padres desesperados y desesperanzados con un niño enfermo llegaban al consultorio del Dr. Sticca después de haber consultado, vaya usted a saber a cuantos pediatras que no supieron o no pudieron diagnosticar acertadamente. El Dr. pacientemente lo puso en la camilla, reviso su garganta, nariz, oídos, sintió su aliento, escuchó los latidos de su corazón, lo pesó, lo midió, y luego tranquilamente dio su diagnóstico y la forma de atacar la enfermedad, lo medicó y tranquilizó a los padres con sus palabras diciéndoles: “… si en unos días no notan mejoría, tráiganmelo de vuelta...”. En la mayoría de los casos esos padres sólo regresaban para agradecerle, porque no necesitaban ninguna consulta más.
Este caso es un ejemplo de los muchos que hay y que aún hoy, a varios meses de su deceso, se escucha comentar cada vez que nos viene a la memoria su recuerdo.
Sus consejos y diagnóstico eran palabra santa para los padres que muchas veces acudían a él, a altas horas de la noche ó de madrugada, y a quienes siempre atendía el Dr. Sticca sin que nunca le importara si era feriado o fin de semana. Su consultorio estaba abierto las 24 horas del día.
"Nuestra comunidad, necesita recordar y resaltar estos valores: ética, responsabilidad, honestidad, generosidad, contracción al trabajo y fundamentalmente amor al prójimo, y estamos convencidos que la figura del Dr. Euser Carlos Sticca los representa.”, dice el texto del proyecto.
Si resulta aprobado, en el parque se pondrá un busto conmemorativo más una placa que dirá
“Al Dr. Euser Carlos Sticca
Homenaje a su generosidad,
disposición y entrega total a su profesión"
Pueblo y Gobierno de San Rafael.