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Si generalmente son unas 300 mil las personas que siguen las instancias callejeras de la Vendimia, como mínimo una cantidad similar debe ser la que la escucha por radio o la tiene que ver por TV debido a la distancia, la pobreza o cualquier otra circunstancia.
El rol de los medios, entonces, es crucial: más que entretener y ser el eje de la noticia, deben transmitirle a la gente de la mejor manera posible lo que pasa en la Fiesta, no le que les pasa a sus conductores y periodistas.
Pero no siempre lo logran. De hecho, la transmisión de la Vía Blanca de los canales de televisión fue más de lo mismo. En el Carrusel, además, se sumaron los problemas técnicos que demoró la transmisión del Canal 9. Así y todo, los equipos del sábado por la mañana trabajaron mejor que los de la noche anterior: más información, más comentarios. Más rigurosidad.
Ganó la radio. El seguimiento del Carrusel por parte de las emisoras de AM fue dinámico, atractivo y oxigenado, centradas en lo que pasaba en la calle más que en lo que les pasaba a sus conductores, como ocurre en la contagiosamente egocéntrica televisión.
Nihuil. La emisora con base en Las Heras se dedicó a relatar todo, absolutamente todo lo que estuvo al alcance de los ojos del equipo dedicado a la transmisión. De todos, se destacó la conducción de Javier Dellamaggiore. Estuvo ausente la chabacanería y -como no siempre puede apreciarse en este grupo de medios- no hubo frenos inhibitorios ante cualquier cosa que pudiera entrar en la categoría de "noticias". Así, se criticó a los ministros cuando hubo que hacerlo y, sin pelos en la lengua, se criticó la ausencia del gobernador sanjuanino José Luis Gioja cuando se hizo presente la protesta antiminera. Fue la única radio que informó que al ministro Carlos Ciurca lo empujaron quienes iban en la contramarcha de protesta.
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Javier Dellamaggiore ( a la derecha) y su equipo de las tardes.
Elevediez. Con Celia Astargo liderando el espacio, la radio de Cuyo abandonó el trillado guión y le puso un toque popular a su seguimiento del Carrusel. Así, el lenguaje directo y las segundas intenciones hicieron de las suyas. Así, al entrevistar a algunas de las reinas que vinieron de otros puntos del país y que están alojadas en la escuela hogar Eva Perón, le preguntaron si "estás bien atendida" y cuando ésta dijo que "sí", le contestaron: "aaaapa!!". ¿no es fino? La cobertura fue buena y tuvo un toque de humor a cargo de Pirulo Moles que no siempre se entendió, pero que le puso una cuota extra de entretenimiento al simple relato de la larguísima caravana. Se concentró en hallar "figuras" entre el público y se notó que les "sonaba" la cara, pero no sabían de quién se trataba en más de una oportunidad. Elevediez le puso el micrófono a la gente y le dio un protagonismo que no se encontró en otros medios.
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Celia Astargo, una vez más su trabajo se lució en Vendimia.
La radio pública. LV8, Radio Libertador se enfocó en el guión y el relato se confundió, por largos momentos, con el de una carrera ciclística. Pero esto no le quita mérito al esfuerzo. De todos modos, pudo ser mejor si no contara esta radio con las limitaciones técnicas, humanas y hasta políticas que todos sabemos que tiene. Quien quiso saber qué carro iba detrás de cual y no tenía TV, pudo saberlo con precisión de todos modos.