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La Reina Nacional de la Vendimia 2009 se transformó en una involuntaria protagonista de la furia natural que vivió Chile el pasado 27 de febrero, pues se encontraba en Viña del Mar cumpliendo con compromisos de difusión y promoción turística de Mendoza cuando se produjo el desastre.
"Aprovechando el festival de la canción de Viña, fuimos a promocionar nuestra fiesta máxima. Estaba durmiendo -hacía poco que me había acostado- cuando comenzó a temblar", contó Candela, durante la Gala de las Reinas.
La joven de San Martín relató que, si bien no estuvo en los sectores en los que el terremoto causó más daño, las escenas de pánico y dolor la dejaron impactada.
El temblor también fue una experiencia fuerte para las candidatas departamentales de Vendimia 2010.
Las jóvenes, alojadas en el Hotel Alcor -ubicado en General Paz 86 de Ciudad- vivieron momentos de terror, pues se encuentran ocupando los cuartos ubicados en el cuarto y quinto piso y nunca habían tenido la experiencia de sentir un cimbronazo de estas características.
Los testimonios
MDZ pudo conversar con algunas de las representantes, que en pocas palabras comentaron la vivencia:
Ana Ribeiro, San Rafael: "Sentí espanto. Con mi coordinadora nos pusimos debajo de la puerta y rezamos. Quiero aprovechar para comunicar a través de MDZ que desde el municipio de mi departamento se está organizando una campaña de solidaridad y colaboración para Chile, así que todos los que puedan ayudar, les pido que se comuniquen”.
María Cecilia Fontana, San Carlos: "En los almuerzos podemos ver los noticieros, y lloré de pena y tristeza por el terrible momento que está pasando nuestro país vecino. Las imágenes de los niños perdidos y heridos son las que más me impactan. Estuve de vacaciones hace poco justamente por los lugares que ahora son los más afectados, y me parece mentira que justo allí se haya desatado esta tragedia”.
Melisa Di Betta, Maipú: “Me asusté mucho sobre todo porque no entendía lo que pasaba. Salimos corriendo a la calle con mi coordinadora y no nos dejaron subir hasta las 5:45 AM. Esa noche solo dormimos una hora y media”.
Romina Andrade, Gral. Alvear: “La coordinadora no se podía despertar, y yo estaba desesperada. Creo que la bajé dormida”.
Tamara Otero, Junín: “Sentí miedo, pero lo que más me preocupó fue el hecho de no poder comunicarme con mi familia”.
Milagros Perucho, La Paz: “Tuve verdadero pánico. Tengo familiares en Chile y me contaron sobre las privaciones de necesidades elementales que están sufriendo. Estoy muy acongojada, y hasta me siento en una contradicción: por un lado nosotros estamos de fiesta y nuestros hermanos chilenos están con esta situación tan fea”.
Rocío Moreno, Las Heras: “Fui la primera en sentirlo, la primera en golpear todas las puertas de mis compañeras y la primera en llegar abajo. Me pasé llorando toda la noche, quedé muy sensibilizada y nunca me había asustado tanto”.
Paola Callejón, Luján de Cuyo: “Temí por mi departamento y me comuniqué con el municipio. Me tranquilizaron y me comentaron que sólo hubo daños menores en algunas viviendas de adobe. Creo que estos son momentos en los que los mendocinos y argentinos debemos mostrar nuestra humanidad, generosidad y solidaridad”.