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Minutos después de que se conociera el nombre de la anfitriona de la Fiesta Nacional de la Vendimia, apenas comenzada la medianoche, los teléfonos de MDZ comenzaron a recibir llamados desde el Barrio Sanidad.
En tanto, a unas cuadras de esta redacción, en la plaza Independencia, Marina Cerván disfrutaba de sus primeros instantes como Reina de la Vendimia de Capital sin saber que varios vecinos del barrio que representó manifestaban su descontento vía telefónica.
Lo que en principio parecía una paradoja, derivó en denuncia: la joven de 19 años, candidata por el Barrio Sanidad, no residiría en ese rincón del departamento capitalino. Así lo afirmaron los vecinos que desde anoche se comunicaron con este medio.
Es que Marina, en realidad, está domiciliada en el barrio San Ignacio, de Godoy Cruz.
"Vivo en el barrio hace más de treinta años y a esa chica no la conozco. Como vecina, no me siento orgullosa sino indignada porque no me representa”, expresó una mujer del Sanidad, resumiendo lo que señalarían el resto de los llamados.
La versión de los vecinos fue constatada por MDZ a través de distintas fuentes. Según especifica la versión digital de Páginas Amarillas, el teléfono de contacto consignado a los medios locales por el área de prensa de la Municipalidad de Capital corresponde a una vivienda ubicada en la calle Montes de Oca del mencionado barrio godoycruceño.
Por otro lado, y en diálogo telefónico con otras candidatas al cetro capitalino, este medio corroboró que el resto de las postulantes conocía el domicilio de Marina y que éste habría salido a la luz en medio de ambiguas explicaciones de la soberana.
Según las declaraciones de Natalia García, de Club Regatas, y de Carla Oviedo, de la Sexta Sección, “Marina no vive en el Barrio Sanidad sino en Villa Hipódromo, de Godoy Cruz”.
Sobre cómo se percataron de esta situación, Natalia detalló: “Mentía sobre eso. A una parte del grupo le dijo que vivía en Boulogne Sur Mer y Maure; a otra, en el Barrio Sanidad; y a otra, que en realidad vivía en Villa Hipódromo”.
Sin embargo, ésto no les molestó tanto como el supuesto incumplimiento de una norma especificada en el reglamento. “No se respetó el tema de la altura, es una chica que no llega al 1,60. Es cuestión de ver fotos, nada más”, señaló Natalia contrariamente a lo especificado por la comuna, que informó que Marina mide 1,64 de estatura.
Ambas candidatas destacaron también, que se trató de una elección “cantada”: “La fiesta fue sorpresiva; la elección, no. Desde el primer día sabíamos que Marina era la nueva Reina de Capital y Lucía, virreina. Se notaba y estaba dicho”, coincidieron Natalia y Carla y agregaron que “en el trato había diferencias abismales”.
En este sentido, la representante de Regatas argumentó que mientras “todas las candidatas recibieron dos invitaciones, Marina Cerván, ocho”; mientras que su par señaló que "ella fue la única que fue preavisada sobre una conferencia de prensa que se realizó en la municipalidad".
Quien en 2007 fuera electa virreina de Guaymallén añadió además que "esto ya lo viví en 2007 y esperaba que esta vez, la política no estuviera metida". Es que, según detalló Carla, todo comenzó cuando fue elegida para representar a la Sexta Sección. Mientras ella fue consagrada, "tres chicas quedaron fuera y compitieron por Sanidad. Una de ellas, era Marina". La joven manifestó que a partir de entonces, todo estuvo "arreglado".
Por su lado, Natalia, quien actualmente cursa 4º año de Abogacía, recargó: “No se respetó el hecho de que fuera una elección transparente, como todo sistema democrático y representativo. Fue una falta de respeto, de código y de valores. Nos podrían haber evitado gastos, tiempo y ganas".
Carla, en tanto, esgrimió: "Nos sentimos usadas. Incluso, ya en el escenario deseábamos estar equivocadas, que mostraran que en la elección no había trampa. Ninguna tenía ganas de estar ahí".
Respecto a por qué continuaron en competencia, Natalia explicó: “Aunque desde el primer día sabíamos las reglas del juego, seguimos por respeto a nuestras seccionales y entidades; no para cumplir con ‘Viti’, con la municipalidad o Protocolo”.
Justamente, a este departamento de la comuna responsabilizó la candidata de Regatas: “Marina Cerván no tiene la culpa de estas irregularidades; la culpa es de Protocolo", subrayó contundente.
Ahora bien, ante estas denuncias: ¿Cuál fue la respuesta oficial? Ninguna. Hasta el momento de publicación de esta nota, MDZ intentó comunicarse con responsables de la citada área (encargada, cada año, de trazar los lineamientos pilares en la elección) pero no obtuvo respuesta.
Por otro lado, en comunicación telefónica con la familia de la flamante reina, en Godoy Cruz, se limitaron a informar que la joven ya estaba en el hotel preparándose para la fiesta central.