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La Vendimia del Bicentenario será una de las más conflictivas que se recuerde. Luego de la huelga de los artistas, ahora se ha sumado el paro de las costureras que confeccionan el vestuario de los actores y bailarines y ponen en aprietos los ensayos, a una semana de la fiesta.
Según trascendió, el cuerpo de 50 costureras -entre las que se cuenta, además, a lavanderas, utileras de vestuario y cortadoras- iniciaron las medidas de fuerza este jueves a las 16, luego de que se reunieran con Carlos Abrego, asesor de Cultura. El funcionario les habría dicho que no podrían cumplir lo que la Secretaría de Cultura pactó inicialmente con ellas: recibir un pago del contrato antes de la fiesta y un pago días después de la misma.
Así, Abrego les habría confirmado que el pago recién podría efectuarse un mes después. Inmediatamente, las costureras decidieron parar hasta que el Gobierno les asegure lo que inicialmente se había acordado en el contrato.
Esto puso de los pelos al staff que dirige Vilma Rúppolo, puesto que retrasa aún más la puesta en escena a días de los ensayos y de la fiesta. El lunes 1 de marzo, debían contar con los primeros vestuarios destinados a los ballets de folklore, pero las trabajadoras indicaron que no trabajarían ni viernes ni sábado.
A esto se suma que la confección del vestuario ya viene retrasada, según confió una fuente que conoce el paño. Las telas recién llegaron el jueves, por lo que la huelga complica aún más el panorama.
"Estamos en el horno, todavía faltan dos vestuarios completos", graficó una fuente.
La huelga se suma así a las precarias condiciones de trabajo en la que se desempeñan las costureras, tal como lo denunció ATE, que tienen que realizar -aproximadamente- tres cambios de vestuario para más de 700 artistas que salen a escena.