En el marco de la causa judicial que investiga los interminables viajes del ex secretario de Transportes de la Nación, Ricardo Jaime, el juez Federal Claudio Bonadío citó al cuestionado funcionario a declaración indagatoria, lo cual lleva a especular con un casi seguro procesamiento penal en su contra.
Es dable recordar que Jaime es investigado por realizar vuelos en aviones privados, financiados por empresas contratistas del Estado, a las que él debía controlar.
El accionar judicial comenzó a raíz de una denuncia presentada por el entonces fiscal de Investigaciones Administrativas, Manuel Garrido. Garrido que habría probado que Jaime había volado decenas de veces a Córdoba y Brasil, en vuelos privados pagados por el grupo Cirigliano.
Hasta ahora, el ex funcionario viene sufriendo los embates de la Justicia, luego de comprobarse la aparición de facturas “truchas”. Según publicó diario Perfil oportunamente, la compañía de taxis aéreos, Aires Argentinos, una de las preferidas por el matrimonio presidencial para viajar, presentó ante la Justicia una factura por más 300 mil pesos, en concepto de vuelos que realizó el ex funcionario en su última etapa, entre marzo y junio de 2009. Según lo declarado por esta empresa, esos vuelos fueron facturados a la empresa CSP Business Travel Ltda., Intravel como nombre de fantasía, con dirección en avenida Ipiranga 104, San Pablo, Brasil. CSP es una empresa mayorista de paquetes turísticos.
Desde Aires Argentinos confirmaron la existencia de esa factura, pero no dieron mayores precisiones. Una persona de vital importancia para la causa e involucrado en los negocios de Jaime, fue clara ante la consulta de Perfil: “Aires nunca facturó los vuelos de Jaime, pidieron una factura de alguna empresa internacional para justificar el ingreso de ese dinero, alrededor de 140 mil dólares. Así fue como apareció esa factura”.
Un eufemismo claro para una definición exacta: una factura apócrifa que permita justificar algunos vuelos.
Por lo que puede verse, se acercan días aciagos para Jaime.