Sr. Alcalde de la Ciudad
Por la presente me dirijo a Ud. Con el objeto de solicitarle tenga a bien declarar como “Patrimonio cultural municipal” al agujero que está junto a la alcantarilla de la acequia en la esquina de la cárcel ubicada en la Ciudad, justo, justo en el medio de la calle.
Ubicarlo va a ser fácil, el agujero tiene sobre sí un tacho de doscientos litros que han colocado los vecinos, o en algunas ocasiones tiene un auto con una rueda metida en él. De cualquier modo allí, en la esquina en la que topa la calle que sale para el oeste con la avenida (la única esquina de la cárcel) el orificio goza de buena salud desde el año pasado, y no solo eso, crece y crece con cada auto que deposita su tren delantero sobre el mismo.
Nuestro querido pozo, creemos los vecinos que bien puede ser declarado de interés municipal atendiendo a que, a diferencia de los artesanos de la Plaza que usted echó (esos que la hacían parecer un “pequeño San Telmo”) o de los hippies mugrientos que le pedían por un Teatro Municipal que también cerró, como nuestro humilde agujero no está en el microcentro, solo afecta a un pequeño grupo de vecinos que vivimos en un barrio al oeste de la esquina, y a algunos pobres.
Pero bueno, los pobres, ya sabe, son pobres, qué se van a quejar, aunque en realidad seguramente ahora habrá algunos pobres más en la zona, ya que en los meses previos a las elecciones de la Ciudad siempre aumentan los pobres en la zona. Y no es esto una queja al Municipio por no hacer lo que corresponde señor Alcalde, para nada, siempre han tenido participación en el tema. Si varios vecinos de mi barrio tienen fotos en las que se ve a camiones de la Municipalidad descargando ladrillos para que estos pobres construyan sus pobres casas en meses previos a las elecciones, en esa zona en la que sus antecesores ya habían sacado a las personas que allí vivían para reubicarlas en otra zona pobre, pero más lejos de mi barrio.
En fin, no es eso problema señor Alcalde, que ya vendrá un buen temblor y, como no son construcciones sismorresistentes, deberá ser el gobierno provincial el que se lleve a los pobres de allí. Eso si, que bueno que ni usted ni yo somos responsables de esas construcciones precarias, que si en ese temblor llega a haber víctimas…qué responsabilidad…
Quiero aclararle a usted y a cualquiera que lea estas palabras, para evitar mal entendidos, que no soy uno de esos chupamedias que lo andan siguiendo por todos lados. Si bien siempre he participado en política, llevo casi dos décadas parado siempre, pero siempre, en la vereda de enfrente a la suya, así que mi pedido (y su segura concreción) gozan de la ventaja de que están fundados en el primer acercamiento de este humilde habitante de la Ciudad con su Alcalde. Si quiere ir a mi casa a que charlemos del tema, la encuentra fácil. Esquivando el pozo, toma para el oeste, y frena justo en la casa que no tiene cordón en la vereda, nunca tuvo…averigüeme, si es que puede, a quien debo quejarme por eso. Eso si, no vaya de noche, que no va a ver el cordón ausente, porque el alumbrado público no funciona casi nunca.
Finalizando, y aunque mi pedido no sea escuchado (entiendo que a veces no haga caso a los pedidos de los demás, si al final, ¿quién gobierna en la Ciudad?) Le agradezco profundamente por haber dejado que nuestro humilde pocito naciera y creciera, que bien podría el pobre haber atinado a aparecer en el microcentro por donde anda tanto turista y tanto votante, y bien sabemos que su vida (la del pozo, no la suya) habría sido tristemente cercenada en horario de comercio, cosa de que vean todos, desde la media calzada que queda, pasando despacito por el congestionamiento permanente, morir al agujero bajo el fragor municipal.
Sin más que agregar, lo saludo atte.