El Chaqueño Palavecino invitó a Los Trovadores de Cuyo al escenario y deslumbraron. Una multitud vivió la última noche de festival, donde Jorge y Pocho Sosa se quedaron con la ovación. Mirá los videos de los mejores momentos de la noche.
Y llegó a su fin la XXVIII edición del Festival Nacional de la Tonada, el evento de música cuyana más grande del país y que año tras año ofrece momentos inolvidables, ya sea sobre el escenario, como abajo del mismo.
Esta vez, la nota espectacular la puso el inesperado encuentro entre el Chaqueño Palavecino y Los Trovadores de Cuyo, quienes hicieron cuatro canciones juntos y lograron quedarse con el cariño de todos los presentes.
Es que el salteño era la figura estelar de la noche y así lo demostró el público que acudió masivamente al anfiteatro municipal. Y cuando el reloj marcaba la 1.30, hizo su aparición en medio de los fuegos artificiales.
Apoyado por su notable banda de diez músicos, Palavecino desgranó su repertorio, se mostró hablador y simpático, de buen talante, incluso permitiéndose que los chicos subieran al escenario a conocerlo.
Pero en el medio del show, casi de manera inesperada, invitó a que se sumaran Los Trovadores de Cuyo a su recital, y ese fue el quiebre de la noche. “Cuando el corazón se quiere quedar” fue el tema elegido para abrir el miniset, seguido por una estremecedora versión de “Los 60 granaderos”. Siguió “Yo vendo unos ojos negros”, “Virgen de la Carrodilla” y el cierre final con “Calle angosta”.
Después siguió la fiesta hasta pasadas las 3.30, cuando el gaucho cantor dejó a todos conformes después de una entrega sin igual.
Pero antes de Palavecino, hubo otro momento impagable y fue la presentación de Jorge y Pocho Sosa, que a fuerza a gatos, cuecas y tonadas hicieron que el público los ovacionara de pie, coronando una performance que no tuvo fisuras.
Esta Tonada austera, de pocos artistas nacionales, le permitió a los mendocinos disfrutar de nuestros artistas y conocer más de ellos y de su talento. Y ahí radicó el éxito de esta edición. Además, la Peña le dio otra identidad, más cuyana se podría decir, y eso es para tener muy en cuenta.
Ya habrá tiempo para los análisis. Por ahora, a seguir disfrutando de lo que se vivió anoche en Tunuyán.