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“Tenemos una profunda preocupación ante la inseguridad jurídica que sentimos debido a los actos que ha impuesto el gobernador en el dictado de un decreto que entendemos ha avasallado medidas judiciales que se habían dictado con anterioridad”.
Con estas palabras, José María Astarloa, director de Nuevo Plaza Hotel Mendoza, licenciatario de Park Hyatt salió, apareció con los tapones de punta, en medio de la guerra de los casinos que los incluye a ellos, al Enjoy del hotel Sheraton y al gobierno de Celso Jaque.
El directivo junto al director del Casino del Hyatt, Nick Hughes y el director del Hyatt, Daniel Dolatre, brindaron una conferencia de prensa para dejar sentada su posición, luego de que el gobierno provincial le permitió al Enjoy ampliar su sala de juegos "por encima del 4%", haciendo una interpretación de la ley de casinos 5775 que favoreció a la firma.
Desde el Hyatt explicaron que cuando observaron que podía aparecer una interpretación más amplia que la correspondiente, fueron a la Justicia a pedir una acción judicial denominada “declaración de certeza”. Y que en el marco de esa causa judicial se obtuvo una medida cautelar que establecía un freno en la instrumentación de cualquier interpretación distinta.
Astarloa fue directo. Dijo que estaban “sorprendidos de la rapidez con que se hizo un decreto para beneficiar al Sheraton”. Y explicó que “la norma hay que leerla. Claramente dice que es el 4% de la superficie del hotel, sin discriminar áreas como esta queriendo el Gobierno. En el marco de esa causa judicial es que pedimos que hasta que no termine este proceso, el Gobierno no avasalle la medida cautelar y no vaya a buscar una interpretación distinta que la que el juez ha dado”.
Sin diálogo con el Ejecutivo e inversión afectada
En el medio de esta pelea, no hay diálogo entre los directivos del Hyatt y el Ejecutivo provincial. “No hemos hablado con nadie del Gobierno. Frente a esta situación no tenemos nada que conversar”, expresó Astarloa.
El Hyatt desembarcó en Mendoza en 1999 y posee una concesión por 35 años. Tiene 367 empleados en el Casino y 250 en el hotel.
Con la situación que atraviesan hoy, Hughes señaló que “desearíamos que no, pero esto puede afectar los puestos de trabajo porque la oferta de casinos de Ciudad es demasiado grande respecto a la cantidad de jugadores”.
En Gran Mendoza y un radio de 100 kilómetros alrededor hay 2700 máquinas de juego, de las cuales 310 son del Enjoy, 380 del Casino de Mendoza y 656 del Hyatt.
“Esto nos preocupa porque estamos hace muchos años en Mendoza. La verdad es que estas situaciones afectan nuestro negocio muy seriamente y no estamos dispuestos a dejar que determinadas situaciones que van más allá de lo legal puedan afectar la inversión que hemos realizado”, puntualizó Astarloa.
Desde el Hyatt dicen que reconocen la existencia de la competencia pero piden que esté ceñida a un marco jurídico seguro.
“Si el Gobierno pretende habilitar nuevas salas de casino y eso se realiza dentro del marco de legalidad, estamos de acuerdo, fuera del marco de legalidad no estamos de acuerdo”, ratificó Astarloa.
El directivo se reservó de contestar acerca de por qué creía que Jaque había hecho esto y cerró: “Apelamos a la razón”.