Luciana Salazar anda media rabiosa.
Su debut como la cantante "Luli Pop" hizo hablar a muchos, pero no de la mejor manera.
Incluso en algunos programas la imitaron de manera grotesca, con evidente "animus jocandi", o sea ganas de joder o ánimo de juego, situación que los jueces no juzgan como delictiva.
Y Luli estalló: empezó a mandar cartas documentos a varios comentaristas que como cantante la tomaron para el churrete.
Fuente: Reporterdelespectaculo.com