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Miércoles 2 de Diciembre de 2009 09:50
Sólo la Verdad nos mantendrá Libres.
por jabalÍ
La Providencia da posibilidades para Todos, por eso cuando hay, debe haber para todos.
Estoy con todos Ustedes Hermanos Argentinos que se ven obligados a reclamar en avenida de mayo.
Que se reparta lo que el Gobierno Nacional dispuso de los fondos del pueblo será distribuido en planes sociales A TODOS LOS QUE LO NECESITAN. Donde comen dos, comen tres.
Paralelamente, nosotros el pueblo argentino exigimos al Gobierno Nacional nos enseñe a pescar (favorezca la generación de trabajo genuino, digno) para que no necesitemos del pescado provisto por todos los hermanos argentinos que integramos el pueblo argentino.
La Providencia da posibilidades para Todos, por eso cuando hay, debe haber para todos.
Estoy con todos Ustedes Hermanos Argentinos que se ven obligados a reclamar en avenida de mayo.
Que se reparta lo que el Gobierno Nacional di...
Miércoles 2 de Diciembre de 2009 09:40
Sólo la Verdad nos mantendrá Libres.
por jabalÍ
Estaba tomando un café sobre Santa Fé, sentado a una mesita de un bar, cuando tuve la fortuna de escuchar el siguiente relato:
¡¡¡ CUIDADO !!!
¡NOS ESTAN CERRANDO EL PORTÓN!
Hace ya unos meses, anduve de vacaciones por la provincia y fui invitado a visitar una finca propiedad de un paisano alemán del Volga donde elaboraban jamones caseros.
Al pasar por un chiquero, me llamó la atención el porte de una chancha amamantando a unos cuantos lechones.
Para salir de la curiosidad, le pregunté al hijo del patrón que me estaba atendiendo
de qué raza eran esos chanchos.
- Son de raza %u201Cargentina%u201D%u2026
%u2026Pero espere que lo llamo a mi padre, que a él le va a gustar contar la historia. Por la puerta de la cocina emergió Don Helmut, un gigante de cabellos blancos que se desplazaba dificultosamente asistido por un bastón de 3 patas y me invitó a sentarme a la mesa de la galería donde estaba un enorme botellón de alcohol de nuez de no menos de 60 º.
-¿Ud. sabe cómo se cazan los chanchos salvajes, los jabalíes?- me espetó el paisano sin más trámite, mientras me servía un vasito chato de ese brebaje.
- Bueno, creo que los perros %u201Clos paran%u201D y un fusil los sacrifica. - le contesté prudentemente, presintiendo que la historia venía por otro lado y que el viejo sabía más que yo%u2026
- En este caso, no es así. - me dijo don Helmut y prosiguió:- Y cuando le diga cómo los cazo yo, Ud. va a poder entender porqué se los llama de raza %u201Cargentina%u201D y si es un hombre inteligente, podrá sacar algunas conclusiones acerca de por qué a los argentinos les va como les va.
En el fondo de la finca, detrás de aquella cortina de álamos que Ud. ve, y hasta la costa del río, hay un bosque inculto y sin trabajar.
Dentro de ese cuadro, suele haber chanchos jabalíes.
Para cazarlos hay que comenzar por buscar un manchón sin matorrales y tirar un poco de maíz en el piso.
Cuando los chanchos lo descubren, van a comer todos los días, y Ud. sólo tiene que reponerles diariamente la ración.
Una vez acostumbrados, construye una cerca en uno de los lados del sitio y les sigue poniendo alimento.
Por unos días van a desconfiar, pero después terminan por volver.
Entonces se hace otra cerca a continuación de la anterior, y les sigue poniendo comida hasta que dejen de dudar y regresan a comer.
Y así sucesivamente, hasta que casi cierra los cuatro lados y sólo deja una abertura para un portón.
Ya para entonces se han acostumbrado al maíz fácil, le han perdido el miedo a los cercos y entran y salen casi con naturalidad %u2026
Un día va y coloca el portón, lo deja abierto y sigue poniendo maíz, hasta que encuentra la piara comiendo, entonces le cierra la puerta.
Al principio empiezan a correr en círculos como locos, pero ya están sometidos.
Muy pronto se tranquilizan y vuelven al alimento fácil que ya se olvidaron de buscar por si mismos, y aceptan la esclavitud.
Uds. los argentinos no se dan cuenta que estos gobiernos populares y demagógicos que tienen, proceden de la misma manera que yo con los chanchos %u2026
Les tiran maíz gratis disfrazado de programas de ayuda, planes sociales, empleos públicos, cargos políticos, sueldos para ñoquis, subsidios para cualquier cosa, leyes proteccionistas, sobornos electorales, frutos de la corrupción %u2026
Todo a costa del sacrificio de las libertades que les van confiscando migaja a migaja %u2026 a todo el pueblo.
Y los argentinos no se dan cuenta que no existe la comida gratis, y que no es posible que alguien preste un servicio más barato que el que uno mismo hace.
¿Acaso no ven que toda esa maravillosa %u201Cayuda%u201D que reparte el gobierno, lo hace con los poderes que el pueblo permite que se arroguen, para depredar las libertades y los bienes de la gente que trabaja y que produce?
¿Pero cómo pueden vivir en un paraíso y tratar a toda costa de convertirlo en un infierno, en una dictadura %u2026?
¿Cómo pueden crear conciencia cívica, si los políticos forman cuadros de Borocotó%u2026?
¡¡¡No sigan así %u2013 no más -, que no va haber alguien que los ayude cuando les cierren el portón!!!
Don Helmut se mandó lo que quedaba del cuarto vasito de un solo trago, me saludó y se fue rengueando por la puerta de la cocina.
Y yo, mareado por el alcohol y apabullado por la verdad, saludé al hijo y me volví rumiando bronca por el polvoriento camino de regreso a casa%u2026
CUIDADO
Pensá bien al votar%u2026%u2026.!
¡ NOS ESTÁN CERRANDO EL PORTÓN!
Un abrazo ...
Estaba tomando un café sobre Santa Fé, sentado a una mesita de un bar, cuando tuve la fortuna de escuchar el siguiente relato:
¡¡¡ CUIDADO !!!
¡NOS ESTAN CERRANDO EL PORTÓN!
Hace ya unos meses, anduve de vacaciones por la p...
Miércoles 2 de Diciembre de 2009 09:40
Sólo la Verdad nos mantendrá Libres.
por jabalÍ
Estaba tomando un café sobre Santa Fé, sentado a una mesita de un bar, cuando tuve la fortuna de escuchar el siguiente relato:
¡¡¡ CUIDADO !!!
¡NOS ESTAN CERRANDO EL PORTÓN!
Hace ya unos meses, anduve de vacaciones por la provincia y fui invitado a visitar una finca propiedad de un paisano alemán del Volga donde elaboraban jamones caseros.
Al pasar por un chiquero, me llamó la atención el porte de una chancha amamantando a unos cuantos lechones.
Para salir de la curiosidad, le pregunté al hijo del patrón que me estaba atendiendo
de qué raza eran esos chanchos.
- Son de raza %u201Cargentina%u201D%u2026
%u2026Pero espere que lo llamo a mi padre, que a él le va a gustar contar la historia. Por la puerta de la cocina emergió Don Helmut, un gigante de cabellos blancos que se desplazaba dificultosamente asistido por un bastón de 3 patas y me invitó a sentarme a la mesa de la galería donde estaba un enorme botellón de alcohol de nuez de no menos de 60 º.
-¿Ud. sabe cómo se cazan los chanchos salvajes, los jabalíes?- me espetó el paisano sin más trámite, mientras me servía un vasito chato de ese brebaje.
- Bueno, creo que los perros %u201Clos paran%u201D y un fusil los sacrifica. - le contesté prudentemente, presintiendo que la historia venía por otro lado y que el viejo sabía más que yo%u2026
- En este caso, no es así. - me dijo don Helmut y prosiguió:- Y cuando le diga cómo los cazo yo, Ud. va a poder entender porqué se los llama de raza %u201Cargentina%u201D y si es un hombre inteligente, podrá sacar algunas conclusiones acerca de por qué a los argentinos les va como les va.
En el fondo de la finca, detrás de aquella cortina de álamos que Ud. ve, y hasta la costa del río, hay un bosque inculto y sin trabajar.
Dentro de ese cuadro, suele haber chanchos jabalíes.
Para cazarlos hay que comenzar por buscar un manchón sin matorrales y tirar un poco de maíz en el piso.
Cuando los chanchos lo descubren, van a comer todos los días, y Ud. sólo tiene que reponerles diariamente la ración.
Una vez acostumbrados, construye una cerca en uno de los lados del sitio y les sigue poniendo alimento.
Por unos días van a desconfiar, pero después terminan por volver.
Entonces se hace otra cerca a continuación de la anterior, y les sigue poniendo comida hasta que dejen de dudar y regresan a comer.
Y así sucesivamente, hasta que casi cierra los cuatro lados y sólo deja una abertura para un portón.
Ya para entonces se han acostumbrado al maíz fácil, le han perdido el miedo a los cercos y entran y salen casi con naturalidad %u2026
Un día va y coloca el portón, lo deja abierto y sigue poniendo maíz, hasta que encuentra la piara comiendo, entonces le cierra la puerta.
Al principio empiezan a correr en círculos como locos, pero ya están sometidos.
Muy pronto se tranquilizan y vuelven al alimento fácil que ya se olvidaron de buscar por si mismos, y aceptan la esclavitud.
Uds. los argentinos no se dan cuenta que estos gobiernos populares y demagógicos que tienen, proceden de la misma manera que yo con los chanchos %u2026
Les tiran maíz gratis disfrazado de programas de ayuda, planes sociales, empleos públicos, cargos políticos, sueldos para ñoquis, subsidios para cualquier cosa, leyes proteccionistas, sobornos electorales, frutos de la corrupción %u2026
Todo a costa del sacrificio de las libertades que les van confiscando migaja a migaja %u2026 a todo el pueblo.
Y los argentinos no se dan cuenta que no existe la comida gratis, y que no es posible que alguien preste un servicio más barato que el que uno mismo hace.
¿Acaso no ven que toda esa maravillosa %u201Cayuda%u201D que reparte el gobierno, lo hace con los poderes que el pueblo permite que se arroguen, para depredar las libertades y los bienes de la gente que trabaja y que produce?
¿Pero cómo pueden vivir en un paraíso y tratar a toda costa de convertirlo en un infierno, en una dictadura %u2026?
¿Cómo pueden crear conciencia cívica, si los políticos forman cuadros de Borocotó%u2026?
¡¡¡No sigan así %u2013 no más -, que no va haber alguien que los ayude cuando les cierren el portón!!!
Don Helmut se mandó lo que quedaba del cuarto vasito de un solo trago, me saludó y se fue rengueando por la puerta de la cocina.
Y yo, mareado por el alcohol y apabullado por la verdad, saludé al hijo y me volví rumiando bronca por el polvoriento camino de regreso a casa%u2026
CUIDADO
Pensá bien al votar%u2026%u2026.!
¡ NOS ESTÁN CERRANDO EL PORTÓN!
Un abrazo ...
Estaba tomando un café sobre Santa Fé, sentado a una mesita de un bar, cuando tuve la fortuna de escuchar el siguiente relato:
¡¡¡ CUIDADO !!!
¡NOS ESTAN CERRANDO EL PORTÓN!
Hace ya unos meses, anduve de vacaciones por la p...