Laporta llegó a la conocida sala acompañado de Xavier Sala i Martí, pero una vez allí destapó toda su euforia, lo hizo sin tapujos, dando rienda suelta a su vertiente más desenfrenada, entregándose a un descontrol absoluto a tenor de las sorprendentes imágenes que hoy muestra el diario económico y reproduce el diario AS.
El periódico muestra con todo detalle cómo fueron las horas más locas del presidente azulgrana.
Por eso, en cuanto acabó el partido y se cubrió el expediente de los correspondientes saludos y abrazos a los muchos invitados y personalidades que poblaron el palco del Camp Nou, Laporta decidió que ya era hora de aflojarse la corbata.
Cuenta ’La Gaceta’ que el presidente barcelonista se arrancó a bailar, puro en mano, en el centro de la pista, que suyo fue el protagonismo de la fiesta y que no dudó en acercarse a las exhuberantes mujeres que esa noche había en la discoteca.