El presidente estadounidense reiteró en Seúl su voluntad de diálogo en la cuestión nuclear norcoreana y advirtió a Irán de que Washington y sus aliados discuten las consecuencias del rechazo de Teherán a una propuesta sobre su programa atómico.
Bosworth tendrá como delicada misión convencer a Pyongyang de que vuelva a la mesa de negociaciones entre seis países -EEUU, las dos Coreas, China, Rusia y Japón- sobre la suspensión de su programa nuclear. El régimen de Pyongyang había abandonado estas conversaciones en abril.
“Si Corea del Norte da pasos irreversibles y verificables para poner fin a sus actividades nucleares, los EEUU apoyarán la integración” de este país en la comunidad internacional, sostuvo el presidente Obama.
Según el mandatario, Corea del Norte no conseguirá “las oportunidades y el respeto mediante amenazas”.
Irán por su parte, anunció su rechazo a trasferir al extranjero su uranio levemente enriquecido y convocó a una nueva reunión con las grandes potencias en Viena, manifestando así su rechazo al proyecto de acuerdo propuesto por la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) el 21 de octubre.
“Muy por cierto, no enviaremos al extranjero nuestro uranio enriquecido a un 3,5%”, declaró el ministro iraní de Relaciones Exteriores Manuchehr Mottaki, citado por la agencia ISNA.