Después de horas de zozobra, finalmente el gremio de Camioneros desistió del bloqueo llevado a cabo en las plantas de distribución de los diarios Clarín y La Nación.
La decisión fue tomada luego de que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, ordenara al titular del sindicato, Pablo Moyano, retirar los camiones y atenerse a la conciliación obligatoria dictada.
El gremio de Camioneros bloqueó este viernes por la noche nuevamente la impresión y distribución de diarios, incluyendo a Clarín y La Nación. Pese a que el Gobierno había comprometido la custodia policial para que se impidiera este tipo de acciones.
Ayer, los seguidores de Pablo Moyano bloquearon con 150 camiones la planta de impresión de Clarín y La Nación, ubicadas en la calle Zepita al 3.200, en el barrio de Barracas. Había camiones atmosféricos (que se utilizan para la limpieza de sumideros, con su consecuente mal olor) y de basura que impedían los accesos y salidas de la planta.
No conformes con dos días continuados de medidas de fuerza e intimidaciones públicas, miembros del sindicato de choferes de camiones que encabeza Pablo Moyano llevaron a cabo ayer nuevas medidas de fuerzas contra medios de comunicación y distribuidoras de diarios de la ciudad de Buenos Aires.
Minutos antes de desistir del bloqueo, los gremialistas supieron del rumor que existía sobre la orden de un fiscal para convocar a las fuerzas de seguridad para obligarlos a despejar las calles.