El Gobierno de Bolivia anunció hoy que se activará el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) nacional que coordinará acciones con ministerios, prefecturas, alcaldías y la cooperación internacional para brindar atención en las zonas afectadas por la sequía.
El viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco, explicó en una conferencia de prensa que también se activarán los centros de emergencias departamentales y municipales para registrar los requerimientos de cada zona y facilitar las acciones.
Esta decisión implica que se ha emitido la "alerta naranja", un código interno de emergencia.
La medida fue tomada en una reunión del Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Emergencias y Desastres (Conarade), en la que participaron representantes de varios ministerios y autoridades de las regiones afectadas.
El Conarade también decidió crear una comisión conformada por delegados del Gobierno y de la cooperación internacional que iniciará mañana un recorrido por las zonas con carencias de agua para verificar el número exacto de familias damnificadas, cultivos dañados y ganado muerto.
El viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, indicó que a partir de los datos que recoja esta comisión se diseñarán planes específicos para atender las necesidades en cada región.
El Conarade recordó que está vigente un decreto emitido en 2008, que declara emergencia nacional por la sequía en la región conocida como Chaco, en el sureste del país.
Los datos preliminares del Gobierno señalan que la sequía afecta actualmente a 16 municipios en los departamentos de La Paz, Tarija (sur), Santa Cruz (este) y Chuquisaca (sureste).
El presupuesto inicial con el que cuenta el viceministerio de Defensa Civil para atender la emergencia asciende a tres millones de dólares, además de una importante reserva de víveres y medicinas.
Por otra parte, el representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Bolivia, Gordon Jonathan Lewis, recordó que las Naciones Unidas han comprometido su ayuda para 5.000 familias en los municipios afectados por la sequía en el Chaco.
Señaló que el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Unicef ejecutarán programas para entregar alimentos y agua potable a las familias damnificadas y apoyar a la recuperación agropecuaria.
Por su parte, el vicepresidente de la Federación de Ganaderos de Tarija, Wálter Ferrufino, indicó que hasta el momento han muerto 1.500 reses en esa región, cifra que se podría triplicar si no llueve en los próximos 15 días.
Ferrufino pidió la aplicación de medidas a corto y largo plazo para atender las necesidades de los ganaderos y las familias de indígenas guaraníes que habitan en la región.