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Un posible crédito del Banco Nación garantizaría que la entidad siga siendo el agente financiero del Estado a pesar de que el contrato por diez años que unía a ambos organismos venció en febrero pasado.
Es que una de las alternativas que baraja Jaque para endeudar a la provincia por 520 millones de pesos podría provenir de la entidad bancaria estatal que hoy guarda las cuentas públicas de Mendoza.
Consultado sobre esta situación el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, explicó que aunque haya caducado el contrato éste se prorroga automáticamente cada seis meses por lo que descartó que por el momento se piense en alguna modificación del sistema.
Sin embargo, tal como adelantó MDZ el 18 de octubre, uno de los hombres más cercanos al gobernador, Alejandro Cazabán, sería quien está en tratativas con el Grupo bancario Supervielle para que sea el nuevo operador financiero del gobierno.
Cerroni, días atrás, aseguraba que Mendoza corría con “ventaja” sobre otras provincias que también estaban a la espera de los cambios a la ley de responsabilidad fiscal porque “tendríamos prioridad” a la hora de solicitar ayuda económica debido a que el Nación es agente financiero del gobierno.
Pero en el cuarto piso de Casa de Gobierno se negocian otras opciones en las que el Nación no estaría incluido lo que ha generado un gran malestar interno entre los directivos de la entidad bancaria.
El que encabeza estas tratativas no es Jaque sino quien más influye en él: el secretario General de la Gobernación. Hacia él apuntan las miradas y preanuncian que ha mantenido contactos con representantes del Grupo bancario Supervielle que ofrecería el Banco Regional como operador financiero de la Provincia.
Si estas tratativas hacen modificar el tenedor de las cuentas públicas entonces el Nación se verá obligado a cerrar varias sucursales en el territorio provincial dado que su principal gestión es el pago de sueldos estatales.
El frente sindical movilizado
De todos modos desde el sector bancario vinculado con los empleados, especulan que estas negociaciones no son más que maniobras promovidas para sacar alguna ventaja –no revelada- para cerrar el contrato final en este caso con el Banco Nación.
Sin embargo, los empleados del Nación se encuentran en estado de “alerta y movilización” ante el avance de las reuniones que se han mantenido en Casa de Gobierno con los directivos del Supervielle.
El secretario general de la Bancaria, Alfredo Aruani, dijo a MDZ que en el sector “hay preocupación” porque en el caso de que el Nación deje de ser el agente financiero del Estado muchos empleados “van a quedar sin trabajo”.
El gremialista, relató que para evitar cualquier inconveniente se le solicitó al Banco Nación que envié a una de sus máximas autoridades a la provincia para que se entreviste con el gobernador y se llegue a un acuerdo que tranquilice al sector.
Por otra parte manifestó: "Carece de lógica lo que hace el gobierno por un lado pretende un crédito del Nación para que lo auxilie financieramente por el endeudamiento, y por otra parte quiere negociar con otra entidad para que sea agente financiero".
Pero desde el mismo oficialismo insisten con sus sospechas por las circunstancias en que se dan estas negociaciones. Los intereses que hay en juego son muchos y las fuentes financieras afectadas reiteran en que esos intereses son ocultos a la opinión pública.
Las caras financieras
En tanto el Grupo Supervielle ya ganó la licitación como agente financiero de la municipalidad de Godoy Cruz y tiene en sus manos las cuentas públicas de San Luis como ejemplo de su expansión en el terreno de las finanzas estatales.
Por lo tanto mientras se define en lo más íntimos del gobierno si el Nación continúa siendo agente financiero, la posibilidad que le preste a la provincia recursos frescos para cubrir el déficit anual podría garantizar que por el momento la entidad continúe al lado del Estado mendocino.
