Zulma Lobato, la vedette travesti que ahora quiere llevar a la justicia a Anabella Ascar, su propia creadora, estaría empezando a explayarse en un nuevo vicio, tomar grandes cantidades de champagne. Según cuentan, su representante Jorge Kirovsky le habría asegurado que esa es la mejor manera de soportar las consecuencias de la fama.
Las malas lenguas aseguran que Zulma desayuna con una copa de champagne bien helado y que no para de llenarlas hasta que se duerme muy tarde a la noche. Ni siquiera su propio representante, el mismo que la metió en el tema, podría pararla. Y tan a pecho tomó el consejo que los amigos de esta nueva celebridad mediática, estarían pensando en consultar a un especialista para ver si la recuperan.
Fuente: Terra.com.ar