Montevideo. El candidato a la Presidencia de Uruguay por la gobernante coalición de izquierdas Frente Amplio, José "Pepe" Mujica, emitió hoy su voto muy temprano y dijo que planea pasar el día trabajando en su granja, a las afueras de Montevideo, mientras espera el veredicto de los electores.
El senador, ex ministro y ex guerrillero tupamaro, a quien las encuestas señalan como el favorito para ganar las elecciones generales que se celebran hoy en Uruguay, fue uno de los votantes más madrugadores y depositó su sufragio apenas unos minutos después de la apertura de los colegios electorales, a las 08.00 hora local (10.00 GTM).
"Me vine a votar temprano, como todo viejo", afirmó Mujica, de 75 años.
De hecho, antes de ejercer su derecho a voto, el candidato oficialista tuvo que esperar a que lo hicieran otros cuatro "veteranos" uruguayos, que llegaron antes que él al centro de votación, ubicado en el humilde barrio del Cerro, uno de los bastiones indiscutibles del Frente Amplio.
Entre esos votantes se encontraba Salomé López, una montevideana de 85 años que, después de votar y sonreír a las cámaras que aguardaban a Mujica, afirmó rotunda: "Ahora voy a darle un beso al Pepe".
Rodeado de un tumulto de flashes, micrófonos y objetivos, Mujica depositó su papeleta en la urna, no sin antes mostrar, como cualquier otro ciudadano, la credencial cívica que le habilita a votar y en la que podía observarse una vieja fotografía en blanco y negro.
A la salida del colegio electoral, seguido de la marea de periodistas locales y extranjeros, Mujica acompañó a su mujer, la también senadora Lucía Topolanski, a votar al centro electoral que le corresponde, en el barrio de Pocitos.
Después, ambos se dirigieron a la chacra (granja) de las afueras de Montevideo donde residen desde hace años y en la que se dispusieron a pasar una jornada "tranquila", dedicada al cuidado de sus cultivos y sus flores.
"Necesitan una buena mano de herbicida", dijo el candidato oficialista, que bromeó con la trascendencia de esta jornada electoral diciendo "¡qué voy a estar nervioso, estoy muerto de risa!".
Ataviado con una chaqueta de lana, el senador se afanó en el cuidado de las flores y dejó listo su tractor para trabajar en la granja, ondeaba la bandera del Frente Amplio.