Nick Mason, baterista de Pink Floyd, declaró que si se les presentara la oportunidad de disponer de un videojuego protagonizado por ellos tendrían que considerarlo seriamente porque, según él (y no es el único que lo piensa), la industria musical que se nutre de la venta de discos prácticamente ha desaparecido como tal y hay que mirar hacia nuevas formas de vender música.
Todo esto viene también por la buena acogida que ha tenido ‘The Beatles: Rock Band’: no hay nada como ver cómo los fajos de billetes surgen de tal o cual propuesta para querer subirse al carro.
¿Quién no estaría dispuesto a aportar su imagen y su música a un videojuego de este tipo sabiendo que con poco esfuerzo se obtienen grandes beneficios?
La industria musical encantada con todo esto, por descontado: si los discos no se venden tan alegremente como antes hay que buscar vías alternativas, nuevos modelos de negocio, y los videojuegos musicales se están convirtiendo en una salida más que interesante.