Corría el año 1988. Margaret Thatcher se convertía en el primer ministro británico con más tiempo en el cargo (nueve de los once que terminó ejerciendo). Entretanto, la Unión Soviética elegía por unanimidad a Mijail Gorbachov como jefe de Estado. En la Argentina, Alberto Olmedo y Miguel Abuelo nos decían adiós y Racing Club de Avellaneda se coronaba campeón de la Supercopa Sudamericana. Al mismo tiempo, Marco Van Basten era premiado con el balón de oro, mientras Rambo III era el furor de las taquillas norteamericanas. Ayrton Senna se consagraba por primera vez en la Fórmula Uno y Steffi Graf conseguía los cuatro Grand Slams al hilo…
Ese mismo año, la Reina del Pop firmaba su divorcio de Sean Penn –su primer fracaso amoroso legal–, sin siquiera sospechar que quien veinte años después sería su novio nacía en una clínica de Río de Janeiro… En efecto, Madonna (51) y Jesús Luz (21) formaron pareja y filmaron el nuevo videoclip de la cantante. ¡Se llevan 30 abriles de diferencia! “Ella podría ser su madre”, diría alguien. ¡Pero no lo es!
Les presentamos el videoclip de Celebration, primer corte de su reciente disco de nombre homónimo, que cuenta con la participación de Jesus Luz y Lourdes María Ciccone León, novio e hija de la diva. El video fue dirigido por el sueco Jonas Akerlund en Milán, y producido por el DJ Paul Oakenfold:
LA ULTIMA TENTACION. Dice la canción: “Siento cómo sube la temperatura. Hay demasiado calor, voy a perder el control. ¿Querés ir más alto? Acércate al fuego, no sé qué estás esperando”. Hasta aquí, la primera conclusión: Madonna “is horny”. En cristiano: Madonna está caliente. Sigue… “Abrázame. Si se pone demasiado caliente, podemos ir afuera. Por ahora, ven aquí, déjame susurrarte al oído e invitarte a bailar esta noche”. Segunda conclusión: Madonna “¡is very horny!”.
Palabras más, palabras menos, el nuevo videoclip llamado Celebration –título que da nombre a su próximo álbum, que será presentado el 22 de septiembre– demuestra que el sex toy made in Brasil despierta fuertes deseos sexuales en la Número Uno del Pop. Por lo tanto, ¿quién otro mejor que el carioca para protagonizar las escenas más ardientes?
Sin embargo, JL no fue el único invitado a la faena: Lourdes María Ciccone León (13), la primogénita de la diva, hizo su debut en la pantalla chica como actriz y bailarina. Además –¡por si fuera poco!–, el encargado de dirigir el corte fue nada menos que Jonas Akerlund (43). ¿Quién? El afamado director sueco que tiene en su haber videos musicales de U2, Metallica, Roxette, Lady Gaga, Pink, etcétera, etcétera. Y para completar un equipo técnico de lujo, el cargo de productor se lo llevó uno de los DJs con más renombre del ambiente: Paul Oakenfold (46). ¡Ahhh! Milán, la ciudad fuerte del Norte italiano, fue la sede del acontecimiento. ¡Que reine el pop!
LA VIDA ANTES DE JESUS. Se cumplieron nueve meses, el tiempo necesario para que una mujer engendre a su hijo. Mientras la Chica Material emprendía su gira por todo el mundo –Sticky & Sweet Tour–, su relación con el talentoso cineasta inglés Guy Ritchie (41) llegaba a su fin. Soltera y sin papeles de por medio, la diva desembarcaba en Río de Janeiro para brindar un nuevo show y tirar alguna que otra canita al aire… Brindar por el divorcio, que le dicen.
Pero, ¿quién era Jesus Luz antes que Madonna entrara en su vida? Un humilde modelo de la agencia 40 Graus, que cobraba menos de 170 dólares por desfile. “El nunca hizo ningún trabajo pago. Era apenas uno más del montón”, comentaba Leonardo Vieira, el encargado del área internacional de la agencia. Pero así es la suerte, cuando te toca, te toca. Durante una producción fotográfica para la revista W, el modelo y la cantante coincidían por primera vez. Mientras JL posaba desnudo delante de la Reina del Pop, ésta literalmente lo devoraba con los ojos...
A partir de entonces, el muchacho de ojos azules empalagosos y 1,82 metro de altura pasó a ser el hombre más codiciado por los medios.
LA VIDA DESPUES DE MADONNA.