20 de Septiembre de 2009 |19:23
Gran fiesta para recibir los cuarenta
Gentileza
 
La cumpleañera, Alejandra Flores (centro) y dos de sus inseparables amigas.
 
Alejandra Flores, una fiel lectora de MDZ, festejó su cumpleaños y quiso compartir con Sociales las fotos de su esperada fiesta de cuarenta. Quiénes estuvieron, los detalles de la celebración y los preparativos y todas las imágenes, en esta nota.
por MDZ

Llegaron los cuarenta para Alejandra Flores y con ellos, una gran fiesta de cumpleaños, regalo de sus padres. Pero fue la misma cumpleañera quien estuvo en la organización y en cada uno de los detalles para los preparativos de su festejo, que según sus propias palabras “fue muy esperado”.

 

“Mis padres quisieron agasajarme a lo grande porque cuando cumplí quince no pudimos hacer fiesta”, comentó Alejandra a MDZ, y agregó, “incluso bailé el tradicional vals de la mano de mi papá, mi abuelo y mis dos hijos (Martín y Matías)”.

 

Cerca de cien personas, entre familiares, amigos del colegio, de la facultad y “de toda la vida” llegaron al salón del Banco Regional de Cuyo para compartir este especial cumpleaños que tuvo de todo: cena, tragos, una gran torta y “dancing” hasta el amanecer con una selección musical que repasó las décadas de los 70, 80 y 90.

 

“Fue un cumpleaños muy divertido, nos conocíamos entre todos y eso hizo que la fiesta fuera espectacular”, comentó Cristina, una amiga de la agasajada.

 

Alejandra quien, como dijimos, no dejó nada librado al azar, unos días antes de su cumpleaños fue de compras y eligió todo el atuendo que luciría para sus cuarenta: pantalón blanco, botas de caña alta color marrón y una remera estilo animal print. Pero acá no terminaría su producción. Sus amigas confesaron que también tomó algunas sesiones de cama solar y que ese día pasó por la peluquería para estar a tono con todo su look.

 

“Todo salió como lo planeamos”, comentó. Primero la cena, después llegó el momento de un baile interminable y luego, los invitados disfrutaron nuevamente los clásicos sandwichs de pan casero y jamón crudo “post fiesta”.

 

Algo que no estuvo en los planes fue que Alejandra y sus amigas más cercanas, cual quinceañeras, decidieron a último momento, desayunar en un bar de la calle Colón, para esperar juntas el amanecer.

 

 

Alejandra con sus hijos Matías y Martín.