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Nuestra institución – CLADEM - junto con otras organizaciones de la sociedad civil- trabaja en forma voluntaria y desde hace muchos años en la promoción de acciones educativas y propuestas legislativas para el desarrollo de una sexualidad libre, informada y responsable en cuanto ésta es un componente ineludible de una personalidad sana, armoniosa y solidaria.
Al respecto consideramos que la escuela es una agencia estratégica para el desarrollo de esos contenidos vinculados con la educación sexual, tal como está fijado por ley, y que los mismos deberían enfocarse desde una perspectiva universal, válida y aceptable para todos, en concordancia con el carácter laico, humanista y pluralista de la organización política de nuestra nación.
Por eso apoyamos decididamente los lineamientos que se han fijado a través la Ley de Educación Sexual Nº 26.150 del Congreso Nacional.
Y en este sentido nos sorprende que en nuestra provincia se postergue la ejecución de un Programa de Capacitación de Formadores que había sido licitado y otorgado a una institución – el CEPAS - la que, desde hace mucho tiempo, viene realizando con probada solvencia e indiscutible amplitud tareas de este tipo.
Más aún sorprende que la excusa del gobierno escolar para tal postergación sea la aparente decisión de integrar a la o las iglesias en el currículo de esa capacitación; no sabemos si en su rediseño o en su mismo dictado.
Se han realizado muchas rondas de consultas previas a la sanción de la ley y por eso es inaceptable que la provincia continúe dilatando el cumplimiento de su obligación por objeciones y aportes sesgados provenientes de algunos sectores muy conocidos del pensamiento único que no acepta la verdad del otro y el pluralismo de la democracia.
Sí nos preocupa que la Iglesia Católica, a través de su referente oficial en temas educativos, Monseñor Aguer ( cf. aica on line ) sostenga y difunda declaraciones preconciliares y fundamentalistas que resultan insostenibles, como por ejemplo que el preservativo es totalmente ineficaz en la prevención del sida y el embarazo (porque el latex permearía el virus y el espermatozoide) y aconsejando la abstinencia y la fidelidad como las únicas estrategias válidas para evitar a ambos.
Esta teoría ya la supo difundir en Mendoza una suerte de cruzado tardío –Pedro Pérez Cárdenas- que recorrió impunemente numerosas escuelas locales hace un par de años con esas mismas falacias; sólo que desató tantas denuncias y tan contundentes que nos hicieron pensar que nunca más nadie se atrevería a difundir livianamente tales desvaríos.
No obstante, hoy nos encontramos con el propio arzobispo Aguer reiterando aquel discurso (entrevista con Mariano Grondona, en canal 26, 9/08/09, el blog citado, etc).
Lo que es muy preocupante Pero más aún lo es que nuestros responsables del área educativa y del gobierno se enreden en ese entramado inquisitorial; porque de él no podrán salir. Estamos en una democracia.
Quienes a diario nos enfrentamos con la tragedia del abuso sexual infantil, con niñas y adolescentes embarazadas, con jóvenes que recurren al circuito clandestino para provocarse un aborto y a veces mueren, con varones y chicas que ejercen su sexualidad sin protección y contraen y difunden enfermedades como el Sida, nos preguntamos:
¿De qué modo esta conducción educativa y el gobierno provincial responderán por todos los daños a nuestra juventud causados por la información y la formación que NO les dieron al demorar y obstaculizar -con excusas y argumentos triviales- un buen Programa de Educación Sexual como el que se estaba intentando implementar ?
(*) Comité Latinoamericano y del Caribe en Defensa de los Derechos de la Mujer, institución que cuenta con status consultivo de nivel II ante la Comisión Económica y Social de Naciones Unidas desde el año 1995