Minutos antes del mediodía, se denunció en la Fiscalía de Estado que un laboratorio privado de Vista Flores ocupa insumos y aparatología del Hospital Scaravelli para realizar los análisis que debieran efectuar en forma particular. Aunque autoridades del nosocomio confirmaron que sabían del tema “sólo por rumores”, no se hizo ninguna investigación. La denuncia involucra a bioquímicas del hospital y a la esposa del gerente asistencial, también bioquímica.
La situación fue expuesta a MDZ por personal administrativo que se desempeña en el laboratorio del hospital regional del Valle de Uco. Al ser un centro asistencial de referencia en la zona, hace tiempo el laboratorio fue equipado con aparatos de última tecnología, como un contador hematológico, que permite analizar varias muestras al mismo tiempo.
La ventaja, al parecer, no sería sólo aprovechada por los pacientes que son atendidos en el hospital o en centros aledaños de donde se derivan muestras, sino también por laboratorios privados, cuyos titulares enviarían la sangre para que sea analizada insumiendo recursos estatales pero que luego cobrarían a sus clientes como si el costo hubiera sido propio.
Cansada de ver esta situación a diario hace dos meses, una administrativa que lleva varios años en el hospital contó que ella alertó de esta situación al encargado del área, Rodolfo Guillén, y al gerente asistencial del Scaravelli, Gustavo Cramero. Sin embargo, ninguno dio respuestas ya que, según denuncia la mujer, la mayor interesada sería la esposa del último funcionario, Silvana D' Angeli, quien sería la propietaria del laboratorio de Vista Flores que analiza sus muestras en el hospital.
Según la denuncia, que ya obra en Fiscalía de Estado, la esposa de Cramero tiene dos socias, Fabiana Franco y Nazarena González, que, justamente,
son las bioquímicas del hospital, por lo que el trámite sería muy fácil ya que la extracción de sangre se realiza en el consultorio particular de Vista Flores pero el análisis para la obtención de resultados se hace en el Scaravelli, a donde todos los días llevarían decenas de muestras para analizar con el contador hematológico.
Este mismo relato fue llevado por la joven a la Fiscalía de Estado, donde se iniciará la investigación. Esta denuncia será la que active los mecanismos para revisar qué está pasando ya que, consultados por MDZ, tanto Cramero como Guillén aseguraron que
sólo le llegaron rumores y que nunca hubo nada escrito o pruebas.
“No me han planteado nada”, expresó el gerente asistencial y agregó que las únicas muestras que se reciben fuera del hospital provienen del laboratorio Colonia Las Rosas o de nosocomios cercanos. No obstante, la denunciante aseguró que Cramero y su esposa fueron hasta su casa para advertirle: “Fijate bien lo que estás haciendo porque en la guerra perdemos todo”.
Por su lado, el bioquímico Guillén dijo que “no todos los aparatos tienen memoria de las muestras que se realizan a diario”. Y pese a que si se estuviera haciendo algo anormal y quedara sólo en rumores, ninguna autoridad se encargó de comprobar la realidad “ya que sería muy difícil porque el laboratorio está abierto las 24 horas”, sostuvo el profesional.
Sin embargo, siguiendo la denuncia el análisis de las prácticas del laboratorio privado ha pasado a ser una rutina “a la vista de todos”. Los tubos de ensayo son llevados e ingresados en el contador hematológico con el nombre real del paciente que acudió a Vista Flores y con un código. Pero estos datos que se ingresan para evitar algún error susceptible a confundir las muestras, son inmediatamente borrados una vez que se obtiene el resultado.
Y aunque se sostenga que el aparato no tiene una memoria interna, sí la tiene y a ese listado
que se ha tratado de suprimir accedió la denunciante. Esta es la principal prueba de que, inexplicablemente, hay más de 600 hemogramas realizados en un período de dos meses para el laboratorio privado, aunque en el archivo original se haya tratado de eliminar el dato. Tal como lo muestra la imagen: en la columna acción dice “Eliminar datos guardados”, pero al lado hay un detalle del código, apellido y hasta fecha y hora de cuándo se analizó la práctica. Este backup sería fundamental.
Otro dato que complicaría el panorama es que en los últimos 40 días no se han estado dando turnos a los pacientes ya que la emergencia sanitaria por la Gripe A concentró los esfuerzos y sólo se atendieron urgencias… Aún así el contador hematológico ha seguido realizando la misma o superior cantidad de muestras que en días de atención habitual, por lo que se estaría utilizando reactivos importados –que son muy caros- y material en beneficio de una empresa privada.