El otorgamiento de ventajas especiales por parte del Gobierno a la minera Barrica Gold originó la renuncia de funcionarios del Ministerio de Economía.
Según lo informado este sábado por La Nación, el renunciante sería el subsecretario de Ingresos Públicos, Cristian Modolo, encargado de verificar y diseñar la política tributaria oficial.
El origen de la dimisión fue centrado en la decisión de la firma de un acuerdo que le permitirá a la minera Barrick Gold gozar de mayores ventajas impositivas que a otras empresas.
Modolo -y funcionarios técnicos del ministerio que conduce Carlos Fernández- se negaron a convalidar con su firma el acuerdo en favor del emprendimiento binacional Pascua Lama. Por esta razón, fue firmado por el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa.
Según La Nación, “el convenio también había sido rechazado por la línea técnica de esa cartera y por dirigentes políticos de la oposición”.
Este proyecto minero se convertirá en el principal del mundo en el valioso rubro del oro y será único porque operará en dos países. Barrick se comprometió a invertir US$ 540 millones en la iniciativa de Veladero y unos 3000 millones Pascual Lama en 25 años; en total, empleará a 8000 personas en ambos proyectos, según cifras de la empresa de origen canadiense. La inversión comprometida en Pascua Lama a priori suena importante, aunque también recibirá un fuerte beneficio, ya que la firma prevé producir unas 800.000 onzas anuales en Pascua Lama (una onza vale cerca de US$ 950) y 35 millones de onzas de plata en los primeros cinco años.
Quién es el renunciante
Modolo es calificado por el diario porteño como un técnico de bajo perfil con buenos contactos en el PJ santafecino, enfrentó "la presión de la Casa de Gobierno y del gobernador de San Juan, José Luis Gioja", un gran aliado de los Kirchner, para aprobar este convenio que destrabó la inversión de Barrick en esa provincia, según indicaron a La Nación tres fuentes ligadas a la negociación.
La opinión de la línea técnica del Ministerio de Economía había sido contraria al convenio. En un dictamen reservado se mencionó el perjuicio "a los intereses nacionales", debido a que el proyecto operará en ambos países, pero la Argentina "se vería perjudicada frente a Chile". Modolo optó entonces por seguir las recomendaciones de los técnicos de carrera, dado que la cuestión ya provocó la renuncia de otros altos funcionarios. La pregunta que no encontró respuesta por parte del secretario de Hacienda fue: "¿Ustedes quieren que vayamos todos presos?".
Sin embargo el diario La Nación no recibió respuestas sobre esta cuestión por parte de Pezoa. El temor se relaciona con la decisión de "tratar en forma preferencial a la firma Barrick en términos del pago de impuestos, lo que perjudica al país", según las fuentes oficiales. La oposición técnica y de la Subsecretaría de Ingresos Públicos se basó en que "la producción se sacará vía Chile para no pagar retenciones (al ser un emprendimiento binacional no habrá control aduanero) y por permitirles abonar menos IVA, Ganancias y regalías que otras mineras radicadas en el país".