3 de Julio de 2009 |19:33
La OEA intenta sacar de todos modos a Honduras de su crisis política
EFE
 
 
El jefe de la OEA llegó hoy a Honduras en un intento por zanjar la crisis política que derivó en el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, mientras miles de personas salieron a las calles para manifestarse a favor y en contra del depuesto mandatario.
por Agencias
Zelaya, un empresario agrícola liberal que en el último año se acercó al presidente izquierdista de Venezuela, Hugo Chávez, fue sacado por militares a punta de rifle desde su casa y llevado a Costa Rica el domingo, día en que planeaba realizar una consulta popular que abriera camino a la reelección.

Pero la visita del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, no implica que el Gobierno interino de Roberto Micheletti, que tomó el poder ese mismo día, esté dispuesto a permitir el regreso de Zelaya, anunciado para el próximo domingo.

La Organización de Estados Americanos (OEA) dio un ultimátum al país bajo la advertencia de que si no restituye a Zelaya será suspendido del organismo tal como sucedió con Cuba en 1962.

Micheletti habló el viernes, poco antes de la llegada de Insulza, ante una multitud reunida frente a la casa presidencial y coreó: "No fue golpe, no fue golpe".

Además refirió que espera que el jefe de la OEA "sea justo, correcto y que se dé cuenta como un pueblo quiere la paz, la democracia y la tranquilidad".

Entre consignas de los manifestantes en contra de Zelaya y de Chávez, Micheletti prometió que las elecciones fijadas para noviembre se realizarán "en cuanto nomás se decida", reafirmando su oferta del jueves de anticipar los comicios.

La presión internacional para restituir a Zelaya ha ido creciendo a medida que pasan los días, con pronunciamientos de Naciones Unidas, Estados Unidos, la Unión Europea y la OEA, que han condenado el golpe de Estado.

Además, Chávez anunció que cortó el suministro de crudo que Venezuela vendía a Honduras en condiciones financieras preferenciales como parte del acuerdo Petrocaribe.

"Hemos suspendido los envíos de petróleo (...) y uno de los impactos que esto va a tener es el aumento de la gasolina", dijo, confirmando la amenaza que lanzó al comienzo de la crisis para presionar al Gobierno interino.

Micheletti dijo que el país se apoyará en otros proveedores.

Insulza, que llegó fuertemente custodiado y con una numerosa comitiva, tiene previsto entrevistarse con los miembros de la Corte Suprema de Justicia, líderes políticos y de la Iglesia Católica, aunque sin muchas esperanzas de que el regreso de Zelaya sea posible.

"Haré todo lo que pueda, pero creo que es muy difícil cambiar las cosas en un par de días. Hemos hecho prácticamente todo lo que se podía hacer", había dicho en Guyana el jueves.

La vuelta, complicada
El Gobierno interino ha advertido que si regresa al país, Zelaya será arrestado bajo cargos de abuso de poder -por tratar de realizar una consulta popular que había sido declarada ilegal por un juez- y hasta narcotráfico.

Uno de los principales aliados de Chávez en Sudamérica, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo el viernes en una entrevista radial que "el retorno de Zelaya tiene que ser incondicional" y que no tiene validez el querer adelantar las elecciones.

"No vengan con 'cantinfladas' (tonterías) de querer adelantar elecciones", dijo Correa, quien junto con la presidenta argentina, Cristina Fernández, ha prometido a Zelaya acompañarlo en su regreso al país.

El presidente de Nicaragua y aliado de Zelaya, Daniel Ortega, dijo el viernes que el depuesto mandatario volvería a Honduras a más tardar el domingo.

"El está decidido a regresar a Honduras, está valorando la importancia de la reunión de la OEA el día de mañana y su participación en la reunión. Y después de la reunión, el día domingo a más tardar, él estaría ingresando a territorio hondureño", agregó Ortega.

El viraje de Zelaya hacia la izquierda y su acercamiento a Chávez irritó a muchos, entre ellos a grandes empresarios, políticos y a la población en general en un país visto como el más conservador de Centroamérica.

"Aquí estamos para luchar contra el comunismo. La democracia nos ha costado mucho y no se la vamos a entregar a Chávez ni a Fidel Castro", dio Mercedes López, un ama de casa de 58 años en la manifestación en contra del regreso de Zelaya.

A pocas cuadras de allí, indignados partidarios de Zelaya que ven el derrocamiento como un complot de grandes empresarios y políticos, caminaban hacia la sede local de la OEA pidiendo la restitución del mandatario.

Comentarios


Sábado 4 de Julio de 2009 02:48
GORILETTI, DEVOLVÉ EL PODER
por maalbapo
Simplemente, es increible que la OEA, con todos sus defectos, tenga que negociar con un tirano en el S XXI. Esto no es sujeto de negociación. No es injerencia en los asuntos internos de otro país porque se pone en ju...


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